La tensión que atraviesa Xoxocotla revela cómo la vida comunitaria en México puede quebrarse cuando la violencia política irrumpe en espacios que deberían sostener el trabajo colectivo. La tranquilidad del municipio indígena se vio alterada tras los ataques a las viviendas de Alicia Fernanda Capistrán Martínez y Xitlali Mejía Huerta, quienes señalaron directamente al alcalde José Carlos Jiménez Ponciano como responsable de la agresión.
El clima se agravó porque ambas funcionarias ya habían denunciado amenazas junto con otros tres integrantes del cabildo. Además, en una conferencia realizada el 28 de noviembre exigieron la intervención del gobierno estatal y federal para detener lo que calificaron como una escalada de violencia política ejercida por Jiménez Ponciano.
Xoxocotla y la exigencia de protección
Las funcionarias y los cinco regidores sostienen que el conflicto se intensificó cuando se negaron a aprobar reglamentos que consideraban irregulares y contrarios a los usos y costumbres. También aseguraron que el edil retiene salarios, dietas y apoyos desde septiembre, lo que aumentó la confrontación interna. De igual manera, revelaron que, mediante otro regidor, recibieron el mensaje de que si no se alineaban políticamente, serían desaparecidos.
Por otro lado, Xitlali Mejía Huerta denunció que el alcalde convoca a sesiones y después las cancela sin explicación, bloquea contrataciones, restringe el acceso a oficinas y limita el funcionamiento administrativo.
Presiones, salarios retenidos y denuncias formales
Del mismo modo, las ediles reportaron que el edil ha difundido que los regidores no trabajan, mientras los trabajadores municipales no reciben primas vacacionales, gratificaciones ni aguinaldos, pese a existir recursos en el Presupuesto de Egresos 2025. En consecuencia, solicitaron la intervención de la gobernadora Margarita González Saravia, al afirmar que las medidas cautelares otorgadas no se cumplen adecuadamente.
Un dato reciente confirma la gravedad del caso: los ataques ocurrieron dos días después de la rueda de prensa donde responsabilizaron públicamente a José Carlos Jiménez Ponciano.