La vigilancia sanitaria en México activó protocolos tras confirmar un nuevo subtipo viral en circulación. La Influenza volvió al centro de atención pública luego de que autoridades federales identificaran el primer caso de la variante A H3N2 subtipo K en la Ciudad de México, sin que ello represente un riesgo elevado para la población.
La Secretaría de Salud informó que el caso fue confirmado por el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. El paciente respondió de manera favorable a tratamiento ambulatorio con antivirales y se encuentra recuperado. Desde el primer momento, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica mantuvo seguimiento clínico y análisis permanente para detectar posibles contagios adicionales.
Bajo la conducción del secretario de Salud David Kershenobich Stalnikowitz, la dependencia subrayó que esta variante presenta características clínicas similares a la influenza estacional que circula cada año en el país. En consecuencia, el manejo médico no cambia y las medidas preventivas continúan siendo las mismas.
Influenza mantiene monitoreo activo y control clínico
La autoridad sanitaria explicó que la iInfluenza A H3N2 subtipo K no mostró mayor letalidad en los casos reportados a nivel internacional. Aunque su capacidad de transmisión resulta más alta, los tratamientos antivirales estándar demostraron eficacia, al igual que las vacunas estacionales disponibles.
Además, la Secretaría de Salud exhortó a la población a reforzar esquemas de vacunación contra influenza, covid-19 y neumococo durante la temporada invernal. Estas acciones reducen riesgos de complicaciones e internamientos, especialmente en adultos mayores, niñas y niños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Prevención y atención temprana reducen complicaciones
Las autoridades recomendaron acudir de forma inmediata a servicios médicos ante síntomas respiratorios. También indicaron mantener aislamiento, uso de cubrebocas y seguimiento clínico oportuno para cortar cadenas de transmisión.
La variante H3N2 K circuló recientemente en Europa y Estados Unidos, donde los sistemas sanitarios reportaron control efectivo sin saturación hospitalaria, un dato que refuerza la evaluación de bajo impacto sanitario en el país.