La ruta de México hacia el Mundial 2026 ya tiene paradas definidas y escenarios exigentes. La Selección Nacional confirmó una serie de partidos amistosos que servirán como pruebas estratégicas antes de su debut mundialista, con sedes dentro y fuera del país.
Bajo la conducción de Javier Aguirre, el combinado nacional enfrentará a Panamá, Bolivia, Islandia, Portugal y Bélgica entre enero y marzo de 2026. El objetivo consiste en someter al plantel a contextos competitivos variados y medir su respuesta ante rivales con estilos contrastantes.
El duelo ante Islandia se disputará en febrero en el Estadio Corregidora de Querétaro. La Federación Mexicana de Futbol eligió esa sede por sus condiciones similares a las de la capital, donde el equipo cerrará su preparación. Además, el partido permitirá evaluar al plantel frente a jugadores de gran fortaleza física.
México apuesta por rivales que exijan al plantel
La agenda contempla visitas a Panamá y Bolivia en enero, seguidas por compromisos de mayor visibilidad mediática. En marzo, México jugará contra Portugal en Ciudad de México y ante Bélgica en Chicago, encuentros que medirán al equipo frente a potencias europeas.
Las convocatorias para los partidos fuera de fecha FIFA incluirán exclusivamente futbolistas de la Liga MX. Esta decisión abre oportunidades para talento local que busca ganarse un lugar en la lista final rumbo al Mundial.
De acuerdo con directivos de la selección, los amistosos responden a una solicitud expresa de Aguirre. El técnico pidió rivales que saquen a los jugadores de su zona de confort y simulen escenarios similares a los que enfrentarán en la fase de grupos.
Preparación apunta al debut mundialista
El debut de México en el Mundial 2026 se realizará el 11 de junio ante Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México. Posteriormente enfrentará a Corea del Sur y a un rival europeo por definir.
Tras la Copa del Mundo, la Federación confirmó que Rafa Márquez asumirá como seleccionador rumbo a 2030, dando continuidad al proyecto deportivo actual.