La discusión sobre el transporte público en Morelos tomó un giro decisivo tras la negativa oficial a autorizar un aumento en la tarifa. La postura se sustenta en el estado actual de las unidades y en la necesidad de mejorar el servicio antes de trasladar costos a las personas usuarias.
La autoridad estatal sostuvo que no existen condiciones para elevar el pasaje mientras una parte del parque vehicular presenta fallas mecánicas y carencias operativas. Además, confirmó el retiro de circulación de unidades que ya no resultan funcionales, una medida orientada a la seguridad y a la calidad del servicio.
Desde una perspectiva social, el gobierno colocó como prioridad la protección de sectores sensibles. El enfoque se dirige a estudiantes, personas adultas mayores y usuarios con discapacidad, quienes dependen del transporte cotidiano para actividades básicas. En consecuencia, la decisión busca evitar un impacto directo en la economía familiar.
Transporte apunta a renovación gradual del servicio
La estrategia pública contempla un proceso de modernización progresivo del transporte. El plan incluye la incorporación de unidades más modernas y accesibles, con condiciones adecuadas para movilidad incluyente. Asimismo, se analizan mecanismos de apoyo financiero para facilitar la transición del sector concesionado hacia un modelo más eficiente.
También avanzan conversaciones sobre alternativas sustentables, como autobuses eléctricos, aunque se reconoce que su implementación requiere tiempo, planeación y recursos. Paralelamente, la reducción de costos administrativos en trámites y permisos abrió márgenes de ahorro que podrían destinarse, a mediano plazo, a esquemas de subsidio.
Diálogo abierto con énfasis social
Aunque los concesionarios solicitaron elevar la tarifa mínima, la autoridad reiteró que el diálogo permanece activo. No obstante, el énfasis actual se mantiene en la dimensión social del servicio y no en un ajuste inmediato de precios.
El objetivo gubernamental consiste en avanzar hacia un sistema más digno, eficiente y accesible. Ese rumbo prioriza la mejora del servicio antes de cualquier revisión tarifaria, una definición que marca la agenda del transporte público en Morelos.