La escena ocurre en una calle común de Morelos y rompe la rutina con violencia directa. Una mujer sufre un robo de auto en Tejalpa, Jiutepec, mientras una cámara registra cada movimiento del asalto. El video circula con rapidez y vuelve visible una realidad que muchos vecinos describen como cotidiana.
Las imágenes muestran a dos agresores que observan el entorno, esperan un descuido y actúan con rapidez. Uno enfrenta a la conductora y exige las llaves, mientras el otro vigila. La víctima logra ponerse a salvo, pero los responsables escapan sin oposición inmediata. Además, el vehículo no ha sido recuperado.
Este robo de auto no representa un hecho aislado. En Jiutepec se repiten reportes similares durante las últimas semanas, con patrones que apuntan a coordinación y conocimiento del terreno. Del mismo modo, colonias cercanas documentan asaltos cometidos por parejas que operan a pie o en motocicleta.
Robo de auto y modus operandi recurrente en Jiutepec
Las grabaciones refuerzan la percepción de un método constante. Un agresor ejecuta el contacto directo y el segundo cubre rutas de escape. Asimismo, vecinos reportan que los responsables suelen huir hacia vialidades que conectan con otros municipios, lo que dificulta la respuesta policial.
La difusión del video detonó reclamos ciudadanos en redes sociales y grupos vecinales. Habitantes exigen patrullajes visibles y vigilancia permanente. En consecuencia, el caso se suma a una narrativa local marcada por desconfianza hacia la capacidad de contención del delito.
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana reportó en 2025 que más del 70 por ciento de la población de Jiutepec percibe inseguridad, un dato que coloca al municipio por encima del promedio nacional.