La inconformidad social volvió a tomar fuerza en Morelos ante la propuesta de elevar la tarifa mínima del transporte público. Usuarios, organizaciones civiles y estudiantes coincidieron en que el servicio actual no justifica un incremento que impactaría de forma directa la economía cotidiana de miles de familias.
La protesta no surgió solo por el costo. El reclamo central apunta al estado físico de las unidades, la falta de mantenimiento y los riesgos constantes durante los trayectos. Para quienes dependen del transporte colectivo todos los días, pagar más sin mejoras visibles representa una carga injustificada.
Además, el debate reavivó una exigencia histórica. Mientras persistan unidades deterioradas y condiciones de inseguridad, cualquier ajuste tarifario carece de legitimidad social. En consecuencia, los usuarios plantean que primero se garantice un servicio digno y seguro.
Transporte público bajo presión social y estudiantil
Uno de los sectores más afectados es el estudiantil. Miles de jóvenes utilizan el transporte público como único medio para llegar a clases, prácticas y actividades académicas. El aumento propuesto significaría destinar una mayor parte de sus ingresos diarios solo a movilidad.
Asimismo, se denunció que los descuentos previamente establecidos rara vez se respetan. La falta de mecanismos legales efectivos provoca que el beneficio quede a criterio de operadores, lo que profundiza la desigualdad entre usuarios.
De igual manera, organizaciones sociales señalaron que el incremento solicitado equivale a un alza del 50 por ciento, una cifra que consideran desproporcionada frente a la calidad del servicio actual. También advirtieron que permitir negociaciones sin cumplimiento previo de acuerdos debilita la política pública de movilidad.
Las demandas incluyen subsidios formales para estudiantes y personas de bajos ingresos, así como mayor vigilancia en rutas, calles y carreteras. Los usuarios sostienen que la seguridad debe ser una prioridad antes de discutir tarifas.
El cierre del año encuentra al transporte público en el centro del debate. Datos oficiales de movilidad indican que más de la mitad de los traslados diarios en Morelos se realizan en unidades colectivas, lo que convierte cualquier decisión tarifaria en un tema de impacto social amplio.