La vida comunitaria en Jiutepec encontró en la temporada decembrina un punto de encuentro que combinó celebración, convivencia y dinamismo económico. La instalación de la Villa Iluminada en el zócalo municipal transformó el espacio público en un atractivo regional que convocó a familias completas y visitantes de distintos municipios de Morelos.
Durante las últimas semanas, Jiutepec recibió a más de 30 mil personas que recorrieron la villa navideña, una cifra que superó las proyecciones iniciales y evidenció el interés ciudadano por actividades culturales accesibles. El flujo constante de visitantes fortaleció el comercio local y generó un ambiente de apropiación del espacio urbano, clave para la cohesión social.
Además, la afluencia se tradujo en una derrama económica superior a los 10 millones de pesos, beneficiando directamente a comerciantes, prestadores de servicios y negocios instalados en el primer cuadro del municipio. Restaurantes, vendedores ambulantes y comercios formales registraron un incremento sostenido en sus ventas durante el periodo.
Jiutepec consolida su vocación turística local
La Villa Iluminada no operó de manera aislada. El proyecto integró iluminación temática, un arbolito navideño y una cartelera cultural pensada para públicos de todas las edades. Presentaciones artísticas, actividades familiares y espectáculos escénicos reforzaron la experiencia y extendieron el tiempo de permanencia de los visitantes.
Asimismo, la estrategia permitió posicionar a Jiutepec como un destino atractivo dentro del turismo de cercanía, una tendencia que ha ganado fuerza en el centro del país. El uso del zócalo como escenario cultural mostró el potencial de los espacios públicos para detonar desarrollo económico sin recurrir a grandes infraestructuras.
El impacto no solo se midió en cifras económicas. La asistencia masiva reflejó una demanda social por actividades culturales gratuitas y seguras. De acuerdo con datos municipales, el comercio local reportó uno de sus mejores cierres de año en temporadas recientes, confirmando que la inversión en eventos públicos tiene efectos directos en el bienestar económico comunitario.