La ofensiva de Estados Unidos contra el narcotráfico abrió un nuevo escenario regional. Tras el derrocamiento de Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump advirtió que su gobierno podría ampliar acciones militares contra los cárteles que operan en México, incluso con operaciones terrestres.
Durante una entrevista televisiva, Trump afirmó que su administración ya intercepta la mayoría de las drogas que ingresan por vía marítima y ahora enfocará esfuerzos en tierra firme. El mandatario sostuvo que los cárteles representan una amenaza directa para la seguridad estadounidense y acusó a México de rechazar apoyo para combatirlos.
México concentra un papel central en el tráfico internacional de drogas. El país funge como principal productor de fentanilo y corredor clave para la cocaína sudamericana. Sin embargo, especialistas advierten que la narrativa de Trump simplifica un fenómeno criminal mucho más fragmentado y complejo.
Fragmentación criminal complica estrategia militar contra cárteles
Analistas de seguridad señalan que los cárteles ya no operan como estructuras jerárquicas tradicionales. En su lugar, funcionan como redes dispersas integradas por cientos de grupos armados. Eduardo Guerrero, director de Lantia Intelligence, estima que alrededor de 400 organizaciones criminales actúan actualmente en México.
El Cártel Jalisco Nueva Generación concentra cerca de 90 células operativas independientes. Esta fragmentación dificulta cualquier estrategia basada en la eliminación de líderes. Experiencias pasadas demostraron que capturar capos no detiene el flujo de drogas ni reduce la violencia.
Además, los cárteles diversificaron sus ingresos mediante extorsión, control territorial y cobro de cuotas a actividades legales. Esta expansión económica incrementó su capacidad de infiltración institucional y su presencia en comunidades locales.
Sheinbaum rechaza intervención militar extranjera
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó permitir tropas estadounidenses en territorio mexicano. Subrayó que la cooperación bilateral continuará sin subordinación ni afectaciones a la soberanía nacional.
Sheinbaum reforzó la presencia militar en la frontera, intensificó decomisos y autorizó extradiciones clave. No obstante, expertos advierten que una acción militar unilateral de Estados Unidos podría escalar la violencia y dañar la relación comercial entre ambos países.