El sarampión volvió a encender alertas sanitarias en México con un repunte de casos que concentra su impacto en regiones específicas del país. Las autoridades federales mantienen vigilancia epidemiológica activa y refuerzan la vacunación como principal estrategia de contención.
La Secretaría de Salud informó que siete entidades concentran la mayor tasa de contagios por sarampión y agrupan el 85% de los casos confirmados. Estos estados son Jalisco, Colima, Chiapas, Sinaloa, Nayarit, Tabasco y Ciudad de México.
Además, el Sistema Especial para la Vigilancia Epidemiológica reportó 9 mil 074 casos confirmados desde el 1 de enero de 2025. Durante 2026 se han identificado 223 casos probables. En contraste, 24 de las 32 entidades federativas registran menos de 100 contagios acumulados.
Sarampión afecta principalmente a menores
El grupo con mayor número de casos corresponde a niñas y niños de uno a cuatro años. Le siguen menores de cinco a nueve años y adultos jóvenes de 25 a 29 años. Esta distribución refuerza la prioridad en esquemas de vacunación infantil.
Asimismo, la Secretaría de Salud confirmó 28 fallecimientos asociados al sarampión y mantiene uno más en análisis. Chihuahua concentra 21 de las defunciones. También se registraron muertes en Jalisco, Sonora, Durango, Michoacán, Tlaxcala y Ciudad de México.
Por otro lado, autoridades capitalinas confirmaron en febrero la primera muerte por sarampión en Ciudad de México durante 2025. El caso correspondió a una menor de 14 meses ocurrido en diciembre.
Refuerzan vacunación ante brote
En consecuencia, el gobierno federal intensificó campañas de inmunización en las zonas con mayor incidencia. La estrategia prioriza a niñas y niños, además de reforzar esquemas incompletos.
La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a mantener la calma y subrayó que la mayoría de la población cuenta con protección gracias a la vacunación previa. También insistió en atender únicamente la información oficial para evitar desinformación.
Las autoridades sanitarias identificaron que las entidades con tasa superior a un caso por cada 100 mil habitantes concentran la mayor presión hospitalaria, lo que explica el enfoque territorial de la respuesta federal.