La desigualdad económica entre hombres y mujeres continúa siendo uno de los desafíos sociales más persistentes en México. La brecha de ingresos por género sigue presente en el país, incluso después de varios años de avances en materia de igualdad laboral.
Datos recientes muestran que los hombres continúan percibiendo ingresos promedio considerablemente mayores que los de las mujeres. Esta diferencia refleja factores estructurales que afectan las oportunidades laborales y económicas de millones de trabajadoras.
Brecha de ingresos por género persiste en México
De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, los hombres registraron un ingreso promedio anual de 36,047 pesos. En contraste, las mujeres reportaron ingresos promedio de 23,714 pesos.
Esta diferencia representa una brecha salarial de 34.2% entre ambos grupos. Aunque el indicador muestra una reducción frente a años anteriores, la distancia económica todavía supera el umbral del 30%.
Además, la medición considera no sólo los ingresos laborales como sueldos y salarios. El cálculo también incluye transferencias gubernamentales, remesas y apoyos familiares que forman parte del ingreso total de los hogares.
Factores laborales que explican la desigualdad de ingresos
Diversos factores explican la persistencia de esta brecha. Entre ellos se encuentran la segregación ocupacional, la mayor presencia femenina en empleos informales y las diferencias en acceso a puestos mejor remunerados.
Asimismo, muchas mujeres enfrentan interrupciones en su trayectoria laboral debido a responsabilidades de cuidado dentro del hogar. Estas condiciones influyen directamente en su participación en el mercado de trabajo y en sus niveles de ingreso.
En consecuencia, aunque la brecha de ingresos ha disminuido frente al máximo registrado en 2016, cuando alcanzó 42.2%, el indicador continúa reflejando una desigualdad significativa entre hombres y mujeres en el país.