El señalamiento contra el gobernador de Sinaloa volvió a tensar la relación entre México y Estados Unidos. La acusación de fiscales del Distrito Sur de Nueva York no solo apunta a un mandatario estatal, también golpea al discurso de Morena sobre combate a la corrupción.
Rubén Rocha Moya aparece entre diez funcionarios y exfuncionarios mexicanos señalados por presunta colusión con el Cartel de Sinaloa, organización fundada por Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada. También figura el senador Enrique Inzunza Cázarez.
Rubén Rocha Moya bajo acusaciones de Estados Unidos
Además, los fiscales sostienen que Rocha habría recibido apoyo del Cartel de Sinaloa para ganar la gubernatura, presuntamente mediante presión contra adversarios. A cambio, según la acusación, permitiría operar al grupo sin intervención estatal.
El gobernador niega todo y habla de calumnia sin fundamento. Sin embargo, las sospechas no nacen ahora. En 2021, Milenio publicó informes de inteligencia mexicana que ya lo vinculaban con el crimen organizado.
Asimismo, su gobierno ha sido cuestionado por la violencia desatada tras la captura de El Mayo Zambada en julio de 2024. La guerra entre sus seguidores y Los Chapitos dejó miles de homicidios y desapariciones, según reportes locales.
Defensa oficial y crisis de seguridad
Por otro lado, Claudia Sheinbaum afirmó que no cubrirá delitos, pero sugirió un objetivo político del Departamento de Justicia estadounidense. También apeló a la soberanía nacional y rechazó injerencias extranjeras.
AMLO ya había defendido a Rocha en 2024, cuando El Mayo aseguró que fue citado a una reunión donde supuestamente estaría el gobernador. Rocha negó saber de ese encuentro.
De igual manera, Rocha insiste en que el ataque busca debilitar a la Cuarta Transformación y justificar acciones extranjeras contra carteles. Pero la crisis en Sinaloa, las acusaciones y su cercanía con AMLO vuelven imposible cerrar el caso con discursos de persecución política.