La muerte de un estudiante universitario tras un ataque armado en Puente de Ixtla provocó indignación y renovó las exigencias de seguridad en Morelos. Óscar Javier Ortiz Figueroa, alumno de Odontología, falleció luego de resultar herido durante la agresión registrada en la zona sur del estado.
El caso generó indignación dentro de la comunidad académica y provocó un reclamo público para que las autoridades estatales esclarezcan los hechos. La víctima viajaba junto a otros jóvenes cuando sujetos armados atacaron la camioneta en la que se trasladaban.
Estudiante de la UPAEP murió tras ataque armado
El atentado ocurrió durante la madrugada del 7 de junio sobre la carretera Tehuixtla Puente de Ixtla, cerca de un puesto de control donde operaban policías, elementos de la Guardia Nacional y personal militar.
Dos personas murieron en el lugar. Además, tres jóvenes resultaron heridos por impactos de bala. Entre ellos se encontraba Óscar Javier Ortiz Figueroa, quien recibió atención médica en un hospital, pero falleció horas después debido a la gravedad de las lesiones.
Asimismo, la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) expresó su consternación por el crimen y exigió justicia para su alumno. En un comunicado, la institución condenó cualquier acto de violencia que atente contra la vida y la dignidad de las personas.
Persisten dudas sobre la investigación
La Fiscalía General del Estado informó que realizó el procesamiento de la escena, recolectó indicios y efectuó el levantamiento legal de los cuerpos. Sin embargo, hasta ahora no ha presentado avances relevantes sobre la identificación o captura de los responsables.
Por otro lado, el crimen ocurrió en una zona donde existía presencia de fuerzas de seguridad, situación que ha generado cuestionamientos sobre las circunstancias del ataque y la capacidad de respuesta de las autoridades.
La violencia continuó durante los días posteriores en distintos municipios morelenses. En Puente de Ixtla atacaron un negocio con artefactos explosivos, mientras que en Ayala, Yecapixtla y Xochitepec se registraron otros homicidios que reflejan el complejo panorama de seguridad que enfrenta la entidad.