Patricia Negrete Tafoya, integrante de un colectivo de búsqueda y dedicada desde 2021 a localizar a su hermana desaparecida, fue asesinada la noche del martes en Pénjamo, Guanajuato. El ataque ocurrió cuando salía de su trabajo como empleada de limpieza del Hospital Regional y se dirigía a su domicilio en motocicleta.
El crimen agrava el escenario de violencia que enfrentan las familias buscadoras en Guanajuato. En los últimos meses, varios integrantes de colectivos han sufrido asesinatos, desapariciones y secuestros, mientras las autoridades siguen sin frenar los ataques contra quienes buscan a sus seres queridos.
Patricia Negrete Tafoya se suma a la lista de buscadoras asesinadas
De acuerdo con testigos y reportes locales, hombres armados que viajaban en otra motocicleta interceptaron a Patricia Negrete Tafoya y le dispararon en repetidas ocasiones antes de escapar. El colectivo Una Promesa por Cumplir confirmó que la víctima formaba parte de la organización, aunque evitó ofrecer más declaraciones por temor a la violencia que afecta a sus integrantes.
Patricia buscaba a su hermana Laura Angélica Negrete, desaparecida el 5 de enero de 2021 en Pénjamo. La familia mantenía activa su búsqueda pese al paso de los años y a las difíciles condiciones que enfrentan cientos de familias en el estado.
La agresión ocurrió apenas días después del secuestro y posterior liberación de David Armenta Alvarado, integrante del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos. En mayo también asesinaron a la madre buscadora Patricia Acosta Rangel y a su hija Katia Citlalli Jáuregui, mientras que en abril localizaron sin vida a Cecilia García, quien también buscaba a un familiar desaparecido.
Guanajuato mantiene la peor crisis de violencia
La violencia tampoco dio tregua durante el fin de semana. Un ataque armado en un campo de futbol de Salamanca dejó seis personas asesinadas, entre ellas tres menores de edad. Horas después, otro ataque en San Luis de la Paz provocó cuatro muertes más.
Según cifras oficiales, Guanajuato acumula más de cinco mil personas desaparecidas y encabezó el país en homicidios durante ese fin de semana con 18 asesinatos. Mientras las cifras aumentan, los colectivos continúan buscando a sus familiares en un entorno donde exigir justicia también puede costar la vida.