Autoridades federales capturaron a Ramón Álvarez Ayala, alias el “R1”, identificado como presunto autor intelectual del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. El operativo se realizó en Atotonilco, Jalisco, después de varios meses de investigaciones y trabajos de inteligencia.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la detención y señaló que el “R1” encabezaba Los Rs, una célula criminal vinculada con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dedicada a la extorsión, homicidios y tráfico de drogas en distintas zonas de Michoacán.
Operativo termina con la captura de el “R1”
Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y fuerzas especiales del Ejército ejecutaron el operativo cerca del mediodía. Durante la intervención, escoltas del presunto líder criminal dispararon contra los agentes, quienes repelieron la agresión. García Harfuch informó que uno de los agresores murió durante el enfrentamiento.
El funcionario destacó que las autoridades ya detuvieron a 31 personas por el homicidio de Carlos Manzo, ocurrido durante las celebraciones del Día de Muertos de 2025.
Tras conocer la captura, Grecia Quiroz, viuda del alcalde y actual presidenta municipal de Uruapan, reconoció el trabajo de las autoridades federales, aunque pidió que la investigación continúe hasta esclarecer por completo el crimen y castigar a todos los responsables.
Investigación lo vincula con el ataque
Las investigaciones comenzaron después de que las autoridades detuvieran a uno de los integrantes del grupo criminal, quien identificó a “R1” como la persona que enviaba las instrucciones para organizar el atentado contra el alcalde.
Las autoridades también interceptaron conversaciones donde integrantes de la organización vigilaban los movimientos de Carlos Manzo y coordinaban el ataque. En esos mensajes aparecía el “R1” como el responsable de autorizar las decisiones del grupo.
Ramón Álvarez Ayala ya había sido detenido en 2012 junto con su hermano Rafael, alias R-2. Ambos permanecieron diez años en prisión, pero una jueza ordenó su liberación en 2022 al considerar insuficientes las pruebas presentadas en su contra.
En ese momento, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador criticó la decisión judicial y utilizó el caso para señalar presuntos actos de corrupción dentro del Poder Judicial. Según las autoridades federales, Ramón Álvarez operó como uno de los principales mandos del CJNG en Michoacán y Guanajuato, mientras que su hermano coordinó el envío de droga sintética hacia Estados Unidos.