Morena en Morelos marcó distancia del PT y anunció que su dirigencia estatal no contempla mantener la alianza para las elecciones de 2027. La decisión llegó después de los bloqueos que paralizaron vialidades, afectaron la autopista México-Acapulco y cerraron con cadenas los accesos del Palacio de Gobierno en Cuernavaca.
Martha Patricia García Garnica, dirigente estatal morenista, sostuvo que las alianzas requieren lealtad al proyecto, respeto institucional y compromiso con la ciudadanía. Sin embargo, reconoció que la decisión definitiva sobre una eventual coalición corresponderá a la dirigencia nacional.
PT queda fuera de los planes de Morena Morelos para 2027
La ruptura local profundiza una confrontación que ya venía creciendo entre antiguos aliados. Morena respaldó a la gobernadora Margarita González Saravia y rechazó que las demandas sociales se utilicen como mecanismo de presión política.
La dirigencia relacionó su decisión con las movilizaciones del 23 de septiembre. Durante esa jornada aparecieron figuras vinculadas al partido petista, entre ellas Víctor Hugo Bobadilla, exalcalde de Ocuituco y esposo de la diputada Tania Valentina Rodríguez Ruiz.
Rodríguez Ruiz niega que su partido haya organizado los bloqueos y sostiene que las protestas respondieron al hartazgo por problemas de seguridad, salud, infraestructura y obra pública. El gobierno estatal, en cambio, atribuyó las movilizaciones a organizaciones respaldadas por esa fuerza política.
Ruptura ocurre en plena disputa rumbo a las elecciones
El distanciamiento adquiere otra dimensión porque ocurre durante el proceso electoral local 2026-2027. Morena y sus aliados deberán definir todavía cómo competirán por ayuntamientos y diputaciones locales.
La confrontación tampoco se limita al estado. A nivel nacional, el partido petista ya había expresado inconformidades con Morena por la definición de candidaturas y coordinaciones rumbo a 2027.
García Garnica sostuvo que, bajo las condiciones actuales, no existen bases para repetir la coalición en Morelos. Su posición, no obstante, representa la postura de la estructura estatal y no una determinación definitiva de la dirigencia nacional.
Así, los bloqueos aceleraron una fractura que ya tenía antecedentes políticos. El siguiente paso dependerá de las negociaciones nacionales y de las decisiones formales sobre coaliciones para las elecciones de junio de 2027.