La reaparición del sarampión en Morelos encendió alertas sanitarias en la región oriente del estado, donde autoridades de salud mantienen vigilancia epidemiológica activa. Aunque los contagios se mantienen contenidos, el escenario confirma la vulnerabilidad que persiste cuando los esquemas de vacunación no se completan.
Durante el más reciente corte epidemiológico, los Servicios de Salud de Morelos confirmaron 22 casos de sarampión distribuidos en varios municipios. La enfermedad, altamente transmisible, no ha generado brotes masivos gracias a las acciones preventivas implementadas en comunidades y centros de salud del estado.
Sarampión concentra casos en municipios del oriente
Los casos de sarampión se localizan principalmente en Jonacatepec, Totolapan, Ayala, Axochiapan y Cuautla, además de un registro reciente en Tlaquiltenango. Las autoridades sanitarias precisaron que la mayoría de los contagios fueron importados y se detectaron en personas sin antecedentes de vacunación, lo que confirma la relación directa entre inmunización incompleta y riesgo de contagio.
Asimismo, el sistema estatal de salud reportó un avance cercano al 60 por ciento en la cobertura de vacunación contra enfermedades prevenibles, incluyendo sarampión, influenza y COVID-19. Esta cifra integra el trabajo conjunto de instituciones públicas de salud que operan en Morelos.
Por otro lado, el estado acumula más de 294 mil casos de enfermedades respiratorias durante el año, con un impacto mayor en personas adultas mayores. En consecuencia, las autoridades reiteraron la importancia de mantener medidas de higiene, monitoreo de síntomas y atención médica oportuna.
Las autoridades descartaron la suspensión de actividades, al considerar que los casos se mantienen bajo control. No obstante, insistieron en que la vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar complicaciones, brotes y defunciones asociadas a enfermedades prevenibles.