La infraestructura deportiva en Morelos volvió a colocarse en la agenda pública con la rehabilitación integral de la Unidad Deportiva Miguel Alemán Valdés, un espacio que permaneció más de una década sin mantenimiento. La intervención busca responder a una demanda histórica de atletas, entrenadores y comunidades que utilizan el deporte como vía de desarrollo social.
La obra se ejecutó como parte de una estrategia estatal para dignificar espacios deportivos y fortalecer disciplinas con arraigo local, como el béisbol. La renovación no solo mejora la imagen del inmueble, también corrige rezagos funcionales que limitaban la práctica segura y competitiva del deporte en la entidad.
INDEM apuesta por infraestructura deportiva funcional
El proyecto, coordinado por el INDEM junto con la Secretaría de Infraestructura, incluyó la nivelación completa del campo, la colocación de pasto sintético y la rehabilitación de gradas, baños y vestidores. Asimismo, se mejoraron los dogouts, se renovó el sistema de iluminación y se realizaron trabajos de pintura interior y exterior en todo el estadio.
También se intervinieron techos, luminarias y accesos peatonales, con el objetivo de ofrecer condiciones adecuadas tanto para atletas como para asistentes. La inversión ascendió a cuatro millones de pesos, destinados a recuperar un espacio clave para la práctica deportiva organizada.
Además, la reapertura del estadio se acompañó de un partido de béisbol que funcionó como ejercicio de activación y como parte de los preparativos rumbo al proceso selectivo de la Olimpiada Nacional Conade 2026. Este tipo de acciones buscan vincular infraestructura con procesos formativos reales.
El impacto de la rehabilitación trasciende lo estético. La disponibilidad de espacios en condiciones óptimas incide directamente en la formación de talento, la reducción de riesgos físicos y la promoción del deporte como herramienta de cohesión social.
Durante el último año, Morelos incrementó la inversión en infraestructura deportiva estatal, con énfasis en unidades públicas que concentran actividades comunitarias y procesos de alto rendimiento, una tendencia que busca revertir años de abandono institucional.