La ciclopista de Río Mayo se convirtió en el nuevo frente de polémica en Cuernavaca. No por un plan integral de movilidad, sino por una intervención que evidenció duplicidad de trabajos y cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos. La síndica municipal Paula Trade, en funciones de presidenta, ordenó pintar guarniciones que días antes ya habían recibido mantenimiento.
Una semana previa, el diputado local Daniel Martínez Terrazas encabezó una jornada ciudadana en ese mismo tramo, acompañado de vecinos y voluntarios. En esa actividad se realizaron trabajos de pintura y rehabilitación básica. Sin embargo, lejos de canalizar esfuerzos a otras zonas con mayor rezago, el gobierno municipal decidió intervenir nuevamente el punto ya atendido.
Ciclopista y prioridades cuestionadas
La repetición de labores en la ciclopista generó inconformidad entre habitantes del área. Vecinos señalaron que existen colonias con luminarias inservibles, calles deterioradas y espacios públicos abandonados que requieren intervención urgente. Además, cuestionaron que se destinara pintura, personal y logística a un sitio que mostraba mejoras recientes.
Asimismo, la acción se difundió como logro institucional sin presentar un diagnóstico técnico que justificara la duplicidad. Tampoco se transparentó el monto invertido ni el criterio para priorizar esa zona sobre otras con mayores carencias.
El debate no gira en torno a quién pintó primero. El punto central es la planeación. Cuando las decisiones parecen responder a visibilidad política y no a un esquema integral de mantenimiento urbano, el resultado genera sospechas sobre la administración eficiente del presupuesto.
Recursos públicos bajo escrutinio
Diversas voces también señalaron que en eventos recientes se han utilizado elementos promocionales con la imagen de la síndica. Además, circulan versiones sobre aspiraciones rumbo a 2027, lo que alimenta la percepción de posicionamiento anticipado.
Mientras tanto, Cuernavaca enfrenta rezagos en servicios básicos. Colonias reportan fallas en recolección de basura y mantenimiento vial. De igual manera, organizaciones ciudadanas exigen mayor transparencia en el gasto municipal.
La ciclopista, concebida como espacio de movilidad y convivencia, hoy simboliza una discusión más amplia sobre prioridades y responsabilidad en el manejo de recursos públicos.