El campo de Huatecalco, en Tlaltizapán, todavía luce verde, pero don Juan Morales espera que sus plantas de cempasúchil comiencen a florecer antes del Día de Muertos. Después de meses de trabajo, las lluvias y los fuertes vientos amenazan una cosecha que representa una importante fuente de ingresos para los productores de temporada.
En una parcela de casi una hectárea, el agricultor revisa los botones que comenzaron a desarrollarse desde finales de julio. Su objetivo es iniciar el corte alrededor del 27 de octubre, cuando aumenta la demanda de flores para las ofrendas.
Lluvias amenazan la producción de cempasúchil en Huatecalco
Con más de 20 años de experiencia, Juan Morales conoce los riesgos de cultivar flores durante la temporada de lluvias. El exceso de agua puede pudrir los pétalos, mientras que el viento derriba las plantas y reduce la cantidad disponible para vender.
Cuando el agua alcanza las flores abiertas, estas comienzan a ennegrecerse y pierden su valor comercial. Por ello, el productor retira las que ya florecieron mientras espera que los demás botones alcancen su desarrollo.
Este año también perdió prácticamente toda su producción de terciopelo debido a una plaga de gallina ciega que dañó las raíces.
Ahora, sus expectativas económicas dependen de cuánto logre cosechar y del precio que consiga en el mercado.
Viveros de Jojutla ofrecen flores desde 40 pesos
Mientras los agricultores de Huatecalco esperan el momento del corte, en Jojutla los viveros comenzaron a vender flores para la temporada.
En Ornamentales Serrano, ubicado sobre el bulevar 17 de Abril, en la colonia Los Pilares, Angélica Peralta ofrece distintas variedades de cempasúchil, crisantemos y clemolitos.
La familia mantiene una promoción de tres macetas por 100 pesos, mientras que las grandes cuestan 40 pesos cada una.
Peralta explica que las lluvias también representan un desafío para las plantas en maceta. Por eso, procuran desarrollar flores de tamaños que permitan a los tallos resistir mejor el peso del agua.
Pese al aumento de los costos de producción, el vivero busca conservar precios accesibles. Con los cuidados adecuados, algunas macetas pueden mantenerse florecidas hasta diciembre.
En ambos municipios, los productores esperan que el clima permita aprovechar una de las temporadas más importantes para la venta de flores.