Las playas veracruzanas comenzaron a recibir uno de los ciclos naturales más importantes para la conservación marina. Con la llegada de tortugas a distintos puntos del litoral, autoridades ambientales y campamentos especializados reforzaron acciones de monitoreo para proteger nidos y crías durante los próximos meses.
Además, la Secretaría del Medio Ambiente de Veracruz informó que el Centro Veracruzano de Investigación y Conservación de la Tortuga Marina mantiene vigilancia sobre cinco especies que llegan a desovar entre abril y noviembre.
Temporada de anidación moviliza protección costera
Las especies lora, verde, laúd, carey y caguama arriban principalmente a playas de Tuxpan, Nautla, Vega de Alatorre y Tecolutla. En estas zonas, brigadas especializadas realizan recorridos nocturnos, monitoreo de nidos y protección de huevos.
Asimismo, autoridades implementaron restricciones de iluminación y control de acceso en áreas críticas para reducir el estrés de las tortugas y evitar vandalismo o depredación.
El proceso de desove ocurre principalmente durante la noche. Después de entre 45 y 60 días de incubación, las primeras liberaciones de crías comenzarían en julio y continuarían hasta noviembre.
En Chachalacas, integrantes de la UMA local reportaron cerca de 40 arribos durante la actual temporada. Jesús Criollo explicó que recolectan los huevos y los trasladan a corrales protegidos para posteriormente liberar a las crías en el mar.
Piden evitar acciones que afecten a las tortugas
Por otro lado, especialistas reiteraron recomendaciones para turistas y habitantes que visitan las playas durante este periodo. Entre ellas destacan evitar acercarse demasiado a las tortugas y no utilizar luces o flash durante el avistamiento.
De igual manera, pidieron no dejar objetos u hoyos en la arena que puedan bloquear el paso de las crías hacia el mar y evitar vehículos en zonas de desove.
Las autoridades también llamaron a no tocar huevos ni intervenir en el recorrido natural de las hembras. Para quienes busquen participar en actividades de voluntariado, recomendaron acudir únicamente a campamentos autorizados.
En consecuencia, la protección de estos ejemplares se mantiene como una prioridad ambiental debido a la importancia ecológica de las especies y a la necesidad de conservar sus rutas de reproducción en el Golfo de México.