La remodelación de estaciones clave del Metro de la Ciudad de México para el Mundial de futbol quedó bajo cuestionamiento tras revelarse que contratos por más de 100 millones de pesos fueron adjudicados a empresas vinculadas entre sí que habrían simulado competencia en licitaciones públicas.
La investigación señala que el Sistema de Transporte Colectivo otorgó en noviembre de 2025 un contrato de 49 millones de pesos para la estación Tasqueña y otro de 50 millones para la estación Auditorio a compañías que concursaron contra empresas relacionadas mediante apoderados legales, administradores y hasta números telefónicos compartidos.
Metro adjudicó obras a empresas conectadas
El primer contrato fue asignado a Terrenos Estratégicos S.A. de C.V., mientras que el segundo quedó en manos de Constructora LMI S.A. de C.V. Ambas resultaron ganadoras después de competir contra compañías que formaban parte de la misma red empresarial.
Los documentos revisados muestran que Rudy Aarón Abad Madrigal fungía simultáneamente como administrador o apoderado legal en varias de las empresas participantes. Asimismo, Raymundo Guzmán Corroviñas apareció vinculado a distintas sociedades involucradas en los concursos.
Además, registros obtenidos mediante transparencia revelan que varias de estas compañías utilizaron los mismos números telefónicos para inscribirse en padrones oficiales de proveedores, un elemento que refuerza las sospechas sobre la existencia de una estructura empresarial coordinada.
Más contratos pese a las alertas previas
El caso adquiere mayor relevancia porque diputados de Morena solicitaron desde febrero de 2026 investigar a esta misma red empresarial por presuntas simulaciones en contratos de la alcaldía Cuauhtémoc. Sin embargo, las compañías continuaron obteniendo adjudicaciones públicas.
Durante marzo de 2026, el Metro volvió a entregar contratos relacionados con las remodelaciones. Alianza Comercialización y Construcciones recibió un contrato adicional por 50 millones de pesos para Tasqueña, mientras que Carbonusa obtuvo otro por 51 millones para Auditorio.
La propia investigación identificó que Carbonusa comparte representantes legales con las empresas previamente señaladas. Aunque el Metro sostiene que revisó toda la documentación conforme a la ley y no detectó irregularidades, también reconoció que revisará los procedimientos y aplicará sanciones si se comprueba alguna anomalía. En total, los contratos ligados a esta red empresarial superan los 200 millones de pesos.