La tormenta tropical Rachel avanza por el Pacífico mexicano y provocará lluvias intensas, oleaje elevado y fuertes rachas de viento en varios estados. El fenómeno se encontraba a 425 kilómetros al suroeste de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y mantiene una trayectoria paralela a las costas.
Rachel es el ciclón número 17 de la temporada 2026 en el Pacífico y se desplaza hacia el oeste-noroeste a 17 kilómetros por hora. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé que pueda convertirse en huracán categoría 1 durante el miércoles 30 de septiembre.
Tormenta tropical dejará lluvias de hasta 250 milímetros
Michoacán enfrentará las precipitaciones más importantes durante las próximas horas. La región costera podría acumular hasta 250 milímetros de lluvia.
Las costas de Guerrero y el oeste de Oaxaca podrían recibir hasta 150 milímetros. Para Colima y Jalisco se esperan acumulaciones de hasta 75 milímetros en sus respectivas zonas costeras.
El fenómeno también generará condiciones peligrosas en el mar. El SMN advirtió sobre olas de hasta cinco metros en playas de Guerrero, Michoacán y Colima, además de rachas de viento que podrían alcanzar los 100 kilómetros por hora.
Rachel podría convertirse en huracán categoría 1
Por ahora, el pronóstico no contempla que Rachel toque tierra. Su trayectoria prevista bordeará el Pacífico mexicano y posteriormente avanzará hacia la Península de Baja California, aunque permanecería sobre el océano.
Las autoridades mantienen vigilancia debido a que la evolución y trayectoria de los ciclones pueden modificarse. Rachel comenzó como la depresión tropical Dieciocho-E frente a Oaxaca y Guerrero antes de adquirir fuerza.
El nuevo sistema aparece mientras el huracán Polo continúa afectando territorio mexicano. Polo tocó tierra durante la madrugada del martes en Baja California Sur, donde las autoridades reportaron saldo blanco, sin personas muertas ni heridas.
Los daños registrados fueron principalmente anegaciones, escurrimientos y encharcamientos. Las previsiones también indicaban un segundo ingreso de Polo cerca de Guaymas, Sonora, como huracán categoría 1.
La presencia simultánea de ambos ciclones mantiene bajo vigilancia buena parte del Pacífico mexicano, especialmente por las lluvias, el oleaje y los fuertes vientos.