La propagación del dengue volvió a encender alertas sanitarias en Morelos, donde la presencia del mosquito transmisor sigue encontrando condiciones favorables en zonas urbanas y semiurbanas. La enfermedad avanza de forma silenciosa, mientras autoridades de salud buscan frenar su expansión con acciones comunitarias y vigilancia epidemiológica.
El estado registra un repunte que obliga a reforzar la prevención doméstica y la respuesta institucional. Los contagios se concentran en áreas con alta densidad poblacional, movilidad constante y acumulación de agua, factores que facilitan la reproducción del vector. Además, el impacto social se refleja en la presión sobre los servicios médicos y en la preocupación creciente entre las familias.
Concentra casos en municipios de Morelos
Al cierre de la semana epidemiológica 50, Morelos acumula 147 casos confirmados de dengue y seis defunciones. Temixco, Cuernavaca, Axochiapan, Xochitepec y Jiutepec concentran la mayor incidencia, de acuerdo con reportes oficiales de salud. En estas zonas operan brigadas que realizan control larvario, eliminación de criaderos y acciones de promoción sanitaria.
Las autoridades intensificaron recorridos domiciliarios, fumigaciones focalizadas y campañas informativas. Asimismo, se mantiene coordinación con ayuntamientos para reducir riesgos ambientales, especialmente en patios, azoteas y espacios públicos con objetos que almacenan agua.
Prevención del dengue inicia en los hogares
La estrategia sanitaria insiste en la corresponsabilidad ciudadana. Revisar recipientes, lavar y tapar tinacos, voltear cubetas y cambiar con frecuencia el agua de floreros y bebederos resulta clave para cortar el ciclo del mosquito. Además, acudir oportunamente a servicios médicos permite detectar signos de alarma y reducir complicaciones graves.
El dengue presenta síntomas que incluyen fiebre persistente, dolor intenso de cabeza, molestias detrás de los ojos, náuseas y sangrados espontáneos. Durante 2025, Morelos reforzó la vigilancia epidemiológica en municipios con antecedentes de alta transmisión, ante un contexto regional donde el dengue mantiene una presencia constante.