La cooperación binacional volvió a rendir resultados con la captura en México de uno de los prófugos más buscados por el FBI. Autoridades federales detuvieron en Pachuca, Hidalgo, a Alejandro Rosales Castillo, identificado en territorio mexicano como Alejandro N, quien contaba con una orden de arresto con fines de extradición hacia Estados Unidos.
La detención ocurrió este viernes mediante un despliegue coordinado entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República y agencias estadounidenses. El operativo se apoyó en trabajos de inteligencia e intercambio de información que permitieron ubicar al fugitivo sin generar incidentes.
Además, el FBI mantenía activa una ficha de búsqueda internacional con recompensa de 250 mil dólares, al considerar a Rosales Castillo como una persona altamente peligrosa por el uso de armas de fuego. Las autoridades estadounidenses lo señalan como presunto responsable del homicidio de una mujer en Arizona, delito por el que enfrenta cargos graves.
El arresto fue confirmado por funcionarios de ambos países, quienes destacaron la coordinación institucional como factor clave para lograr la captura. Desde Estados Unidos, directivos del FBI señalaron que esta acción forma parte de una estrategia sostenida para localizar a los criminales de mayor prioridad, incluso fuera de su territorio.
FBI y autoridades mexicanas refuerzan cooperación internacional
Las investigaciones establecieron que el detenido se movía de forma constante dentro de México para evadir a las autoridades. Reportes oficiales indicaron que agentes federales siguieron su rastro hasta Pachuca, donde ejecutaron la orden de captura.
Asimismo, el proceso judicial contempla acusaciones adicionales que incluyen robo con violencia, secuestro y otros delitos graves. Con la detención concretada, las autoridades iniciaron los trámites formales para su extradición conforme a los acuerdos vigentes entre ambos países.
El dato final confirma el alcance del operativo. En los últimos años, las autoridades estadounidenses lograron la captura de varios integrantes de su lista de fugitivos prioritarios gracias a operativos conjuntos con México, lo que consolidó la cooperación en materia de seguridad internacional.