La vida en el centro de México demuestra que la coordinación también puede ser una forma de esperanza. En el Parque Nacional Lagunas de Zempoala avanza un esfuerzo que une gobiernos y comunidades para reducir riesgos y cuidar un territorio vital para Morelos. Esta zona, marcada por bosques que sostienen agua y biodiversidad, enfrenta una temporada desafiante que exige preparación temprana.
El Equipo Interestatal de Manejo de Incidentes activó el Sistema de Comando de Incidentes durante agosto de 2025. También desplegó personal en tareas de manejo de combustibles y apertura de brechas cortafuego en los parajes Llano de la Piedra y La Cachucha. Además, intervino 15.6 hectáreas con acordonamientos, apilando 190.8 metros cúbicos de material combustible y construyendo 420 metros lineales de brecha cortafuego.
Coordinación inédita en Lagunas de Zempoala
La protección del Bosque de Agua avanza con una unión institucional sin precedentes. Asimismo, participaron equipos de los tres niveles de gobierno junto con bienes comunales que conocen cada sendero y resguardo del territorio. En total, 182 elementos se sumaron a la jornada. También colaboraron integrantes de áreas ambientales, cuerpos forestales y autoridades municipales de Huitzilac y Ocuilan.
Por otro lado, la presencia de personal de conanp, conafor, probosque, protección civil, dependencias ambientales estatales, policías municipales, Guardia Nacional y la Primera Región de la Defensa Nacional fortaleció cada punto del operativo. Del mismo modo, la participación de bienes comunales de Huitzilac y San Juan Atzingo añadió experiencia territorial clave.
Acciones que fortalecen el Bosque de Agua
El acuerdo interestatal entre Morelos, Ciudad de México y Estado de México dio continuidad a esta estrategia. En consecuencia, el operativo se ejecutó bajo funciones de mando, planificación, operaciones y logística. Además, el EIMI afirmó que las labores continuarán para reforzar la prevención, con la premisa de que evitar un incendio siempre resulta más eficiente que combatirlo.
La intervención total incluyó 424 metros lineales de acordonamiento, un dato que marca la magnitud del esfuerzo coordinado para proteger un ecosistema central del país.