La tensión social volvió a sentirse en México cuando la Generación Z tomó las calles de Cuernavaca para exigir seguridad, justicia y un diálogo real con las autoridades. El colectivo reunió a miles de personas que avanzaron desde el chapitel del Calvario hasta el Zócalo, marcando una jornada que expuso el hartazgo acumulado en el estado de Morelos.
La marcha se sumó al movimiento nacional que ha crecido en distintas ciudades del país y que utiliza elementos culturales como imágenes de anime y contenido digital para difundir su mensaje. Además, la manifestación dejó ver la frustración por casos recientes de violencia, como el asesinato del alcalde de Uruapan, un recordatorio del clima de riesgo que atraviesan distintas regiones.
Generación Z exige seguridad y coordinación social
Durante el recorrido, integrantes del colectivo desplegaron lonas y consignas que colocaron la inseguridad en el centro del reclamo. El vocero del movimiento en Morelos, identificado como Zadem, explicó que la prioridad consiste en coordinar a distintos sectores sociales para unificar demandas y presentarlas de forma conjunta.
Además, el movimiento señaló que Morelos registra una de las percepciones de inseguridad más altas del país, con cifras que lo colocan entre los primeros lugares en delitos como extorsión y homicidios. En consecuencia, los participantes insistieron en que la articulación entre colectivos, sindicatos, organizaciones civiles y grupos de búsqueda resulta indispensable frente al deterioro de las condiciones sociales.
Periodistas se suman ante amenazas y agresiones
El contingente de comunicadores que se unió a la movilización denunció amenazas recientes contra periodistas locales. También advirtió que las agresiones buscan intimidar el ejercicio informativo y afectar la circulación de la verdad pública. En consecuencia, los manifestantes señalaron que la violencia contra la prensa refleja un ambiente hostil que no debe normalizarse.
Un registro reciente muestra que Morelos presenta uno de los niveles más altos de percepción de inseguridad del país, lo que explica el crecimiento de movilizaciones encabezadas por distintos sectores.