El deterioro ambiental en Morelos volvió a colocarse en el centro del debate público tras operativos federales que exhiben prácticas ilegales con alto impacto ecológico. La presión urbana, combinada con omisiones y actividades sin control, sigue poniendo en riesgo ecosistemas estratégicos del estado y la salud de sus habitantes.
Las acciones recientes reflejan una realidad persistente en varias regiones de Morelos, donde el crecimiento desordenado y la mala gestión de residuos chocan con la protección legal del territorio. Además, la participación ciudadana resultó clave para activar inspecciones que derivaron en medidas inmediatas.
Clausura por residuos peligrosos
En Jiutepec, autoridades federales clausuraron de forma total y temporal un predio tras confirmar la disposición inadecuada de residuos peligrosos. En el sitio se detectaron tambos con aceite lubricante usado, filtros contaminados, estopas impregnadas y envases con restos de grasa, colocados directamente sobre suelo natural.
La inspección constató manchas de hidrocarburos y materiales altamente contaminantes, lo que representó un riesgo ambiental y sanitario inmediato. La medida busca frenar la filtración de sustancias tóxicas al subsuelo y evitar afectaciones mayores a la población cercana.
Morelos sanciona obras ilegales en áreas naturales
De manera paralela, se clausuraron cuatro construcciones irregulares dentro de Áreas Naturales Protegidas en Tlayacapan y Tepoztlán. Las obras incluían viviendas, bardas y cisternas edificadas sin autorización ambiental en zonas forestales del Corredor Biológico Chichinautzin y el Parque Nacional El Tepozteco.
Estas áreas forman parte del Bosque de Agua, fundamental para la recarga de acuíferos, la regulación climática y la conservación de biodiversidad. La remoción total de vegetación y el cambio de uso de suelo motivaron la suspensión inmediata de actividades.
Los procedimientos administrativos continúan abiertos y podrían derivar en sanciones económicas y restauración obligatoria. En 2025, más del 40 por ciento de las denuncias ambientales en el estado se relacionaron con construcciones irregulares y manejo inadecuado de residuos.