Estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) salieron a las calles de Cuernavaca para exigir verdad y justicia por los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos hace 12 años. La movilización partió de la Puerta 1 del Campus Chamilpa y avanzó por avenida Universidad hacia la Paloma de la Paz.
Alrededor de 30 personas participaron en el contingente, integrado por miembros de Resistencia Estudiantil, universitarios e integrantes del Partido Comunista de Morelos. Durante el recorrido realizaron el pase de lista de los 43 jóvenes desaparecidos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Ayotzinapa lleva la protesta estudiantil hasta zona militar
La movilización avanzó por avenida Heroico Colegio Militar y posteriormente llegó a Domingo Diez. Integrantes del contingente se manifestaron frente a instalaciones militares ubicadas cerca de la Paloma de la Paz.
Los estudiantes dirigieron consignas hacia las Fuerzas Armadas en referencia a los señalamientos y líneas de investigación que durante estos años han involucrado la actuación de elementos militares en torno a los acontecimientos de Iguala. Las investigaciones sobre el caso continúan abiertas y persisten disputas por la entrega de documentación militar.
Después, los manifestantes cerraron temporalmente el acceso a la autopista México-Cuernavaca a la altura de la Paloma de la Paz. El bloqueo provocó afectaciones vehiculares durante varios minutos antes de que liberaran la circulación.
Estudiantes intentaron conseguir autobuses para viajar a CDMX
El objetivo final de los universitarios era trasladarse a la Ciudad de México y participar en la movilización nacional por el duodécimo aniversario de la desaparición de los normalistas.
Durante la protesta intentaron tomar autobuses de Pullman de Morelos para realizar el viaje. Finalmente, integrantes de la comunidad estudiantil se trasladaron a la capital del país para incorporarse al contingente de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).
La protesta local se sumó así a las movilizaciones realizadas en distintos puntos del país. Doce años después, las familias continúan exigiendo conocer el paradero de los estudiantes y esclarecer completamente lo ocurrido en Iguala.