Vestidos de blanco y con veladoras, flores y cartulinas, habitantes marcharon por las principales calles de Tepalcingo para exigir justicia por el feminicidio de María de los Ángeles, quien murió después de sufrir graves quemaduras tras un ataque con combustible.
La movilización, encabezada principalmente por mujeres, exigió a la gobernadora Margarita González Saravia y a la Fiscalía General del Estado esclarecer el crimen, detener a quien resulte responsable y evitar que el caso quede impune.
Marcha recorre Tepalcingo hasta el lugar de la agresión
Durante el recorrido, las participantes gritaron repetidamente “¡Justicia!” hasta llegar a la iglesia de San Martín. En ese punto, donde ocurrió el ataque, colocaron flores, veladoras y las cartulinas utilizadas durante la protesta.
María de los Ángeles sufrió la agresión el sábado 26 de septiembre. Según fuentes policiacas, testigos señalaron que una mujer se acercó a ella, la roció con un líquido aparentemente inflamable y posteriormente le prendió fuego.
La víctima permaneció gravemente herida hasta la madrugada del lunes 28 de septiembre, cuando murió debido a las lesiones.
Familia exige detener a los responsables del feminicidio
Los familiares pidieron resultados a la Fiscalía y reclamaron que las investigaciones permitan identificar tanto a la persona responsable como el móvil del crimen.
Los manifestantes también dirigieron sus reclamos al alcalde Alfredo Sánchez Vélez y al gobierno de Margarita González Saravia. Además de justicia para María de los Ángeles, solicitaron mayor seguridad y medidas para prevenir nuevos hechos violentos.
De acuerdo con los testimonios recabados por fuentes policiacas, la presunta agresora habría escapado en un vehículo después de prender fuego a la víctima. La Fiscalía deberá determinar mediante sus investigaciones la identidad de quien cometió el ataque y las circunstancias que rodearon el feminicidio.
La movilización terminó precisamente donde María de los Ángeles sufrió la agresión. Entre flores y veladoras, familiares, mujeres y vecinos concentraron su exigencia en un mismo reclamo: que el feminicidio no quede impune.