La vida cotidiana en México cambia de golpe cuando la violencia irrumpe sin aviso, y Morelos volvió a vivirlo con una fuerza que estremeció a toda la región. La entidad enfrentó una semana crítica con hechos dispersos en varios municipios, donde la violencia en Morelos avanzó con un ritmo que inquieta por su alcance comunitario.
Los reportes oficiales mostraron asesinatos en zonas urbanas y rurales, lo que evidencia dinámicas complejas y una presión creciente sobre la seguridad pública. Además, esta concentración de hechos en solo seis días encendió alarmas entre familias, trabajadores y autoridades locales. Por otro lado, colonias que rara vez registran incidentes graves también resintieron el impacto emocional.
Municipios bajo tensión por violencia
Los crímenes comenzaron en Tepoztlán, donde autoridades encontraron a tres hombres sin vida en dos hechos distintos y con señales claras de violencia extrema. Temixco vivió después el asesinato de un repartidor en Acatlipa, lo que aumentó la preocupación en la comunidad. De igual manera, Yautepec registró dos cuerpos torturados dentro de un vehículo, un hecho que evidenció la crueldad que crece en la región.
La situación se agravó en Yecapixtla con dos homicidios en una sola noche y en Acatlipa con otro asesinato al día siguiente. En consecuencia, Cuernavaca también quedó marcada con dos ataques letales en zonas habitacionales y comerciales, lo que expuso la vulnerabilidad de espacios cotidianos.
Hechos que exponen una escalada preocupante
La intensidad de los crímenes continuó el jueves y el viernes con asesinatos en Cuernavaca, Tlalnepantla, Temixco y otra vez en Yecapixtla, donde dos jóvenes fueron atacados en hechos distintos. Asimismo, el cierre de la semana incluyó el hallazgo de un cuerpo desmembrado en Cuautla durante los primeros minutos del domingo, un acto que reveló niveles críticos de agresión criminal.
El conteo final dejó 21 personas asesinadas en cinco municipios del estado. Aunque cada caso tuvo características distintas, todos mostraron patrones que presionan la capacidad institucional de respuesta. Las carpetas de investigación por homicidio doloso en Morelos aumentaron en los últimos meses, especialmente en regiones con disputas activas entre grupos criminales.