El camino rumbo a la reelección en Jiutepec ya comenzó a tomar forma, y en el caso de Eder Rodríguez Casillas no se trata de una estrategia definida, sino de una búsqueda constante por mantenerse vigente dentro de cualquier estructura que le abra la puerta.
Eder Rodríguez Casillas llegó a la presidencia municipal tras ser registrado por Redes Sociales Progresistas en la elección de 2024, un partido que, aunque logró algunos triunfos, terminó por desaparecer al no alcanzar la fuerza necesaria para conservar su registro. Ese origen político hoy pesa, porque lo dejó sin una base partidista sólida para su siguiente movimiento.
Eder Rodríguez Casillas y su intento por asegurar candidatura
Además, tras la caída de RSP, el siguiente paso fue acercarse al PAN. El alcalde comenzó a dejar señales claras de su intención, adoptando el color azul y mostrándose cercano a figuras del partido.
Sin embargo, el mensaje fue contundente. El PAN no lo aceptó. Y ahí comenzó el verdadero problema. Sin partido, pero con aspiraciones claras de reelegirse en 2027, Eder Rodríguez Casillas tuvo que buscar una nueva opción.
En consecuencia, el siguiente destino fue el PRI. No necesariamente por afinidad, sino porque es el único partido que hoy no puede darse el lujo de rechazar perfiles. El priismo atraviesa una crisis evidente, sin cuadros sólidos ni candidatos competitivos, lo que lo obliga a abrir la puerta a quienes otros partidos ya descartaron.
PRI como última opción y señales públicas evidentes
Por otro lado, el acercamiento no fue improvisado. De la mano del regidor Carlos Aguiñaga, quien también terminó refugiado en el PRI tras no encontrar espacio en otro partido, Eder comenzó a construir su nueva ruta política.
Las señales se confirmaron ya que apareció en un desayuno con liderazgos priistas en el comité estatal. Aunque Eder Rodríguez Casillas no publicó nada en sus redes, su presencia en este desayuno fue evidenciada en publicaciones de otros actores.
Ahí apareció en imágenes difundidas por la diputada Eleonor Martínez Gómez, el propio Carlos Aguiñaga, la secretaria general Abi Mérida Escobar y una regidora de Temixco. Esa fue la confirmación que él evitó dar públicamente.


En el mismo evento también estuvieron Lucía Meza, cada vez más alineada al PRI tras su paso como candidata a gobernadora, y el senador Ángel García Yáñez, quien terminó quedándose en el partido luego de no concretar su propio proyecto político.
De igual manera, el contexto no es menor. Mientras Eder busca respaldo en un PRI debilitado, enfrente se perfila una megacoalición integrada por Morena, PT, PVEM, Nueva Alianza y PRD. Incluso el PAN ya tiene a Dalila Morales como posible candidata.
Finalmente, la jugada es clara, pero el costo político también. Apostar por un partido en crisis, después de haber sido rechazado en otros espacios.