En Morelos, la historia de Meggie Salgado une dos mundos que rara vez se cruzan. Diputada local y empresaria restaurantera, ha construido una trayectoria donde el servicio público y la hospitalidad comparten un mismo principio: cuidar a las personas.
Magda Erika Salgado Ponce, conocida como Meggie Salgado, fue electa en 2024 como diputada federal y representa a Morelos en el Congreso de la Unión. Aunque hoy forma parte del ámbito legislativo nacional, se define como emprendedora desde siempre. Afirma que su vocación nació de la creatividad y del activismo en favor de mujeres, jóvenes, niñas y niños, además del cuidado ambiental.
Su camino comenzó en la gastronomía. Estudió en Le Cordon Bleu en París y más tarde inició horneando pasteles y organizando eventos. En 2008 fundó Casa Manzano en Cuernavaca, restaurante que abrió una segunda sede en Ciudad de México en 2024. El nombre surgió de un cuadro con un manzano, símbolo de raíces y abundancia.
Desde el inicio, Meggie Salgado puso atención en los detalles. Antes de que se hablara de experiencias gastronómicas, entendía que comer también implica memoria, comunidad y territorio. Casa Manzano prioriza cocina tradicional mexicana con ingredientes locales, como tortillas elaboradas por mujeres de Tepoztlán con maíz nativo.
El proyecto creció con un equipo integrado en su mayoría por mujeres. Cocineras, administradoras y gerentes encontraron ahí un espacio digno y colaborativo. Durante la pandemia, el equipo resistió unido, adaptó el modelo de negocio y fortaleció el vínculo con su comunidad.
Meggie Salgado, del emprendimiento al Congreso
La experiencia empresarial llevó a Meggie Salgado a involucrarse en el servicio público desde 2009. Participó en el Ayuntamiento de Cuernavaca y en el Consejo Municipal de Seguridad Pública. También ocupó la vicepresidencia de Coparmex Morelos.
Hoy integra comisiones de Cambio Climático y Sostenibilidad, Seguridad Pública y Turismo. Reconoce que transformar instituciones exige enfrentar estructuras rígidas. Asimismo, señala que existe una brecha entre política y sector empresarial, especialmente hacia pequeñas y medianas empresas.
Para ella, política y hospitalidad comparten vocación de servicio. Sostiene que el desafío radica en tender puentes y superar divisiones.
Casa Manzano mantiene operaciones activas en dos ciudades y emplea a decenas de colaboradoras y colaboradores. Desde 2008, el proyecto ha consolidado un modelo que combina identidad local, sostenibilidad y generación de empleo, mientras Meggie Salgado ejerce su responsabilidad legislativa en el estado.