La capital de Morelos vivió una jornada de tensión nacional mientras en la explanada del Palacio de Cortés se celebraba un evento gastronómico multitudinario. José Luis Urióstegui encabezó la sexta edición del taco acorazado más grande del mundo el 22 de enero al mediodía, aun cuando ya se conocía la captura y muerte de “El Mencho” en Jalisco y la posibilidad de reacciones violentas en distintos estados de México.
Horas después, Morelos registró incendios en tiendas de conveniencia en Temixco y Jiutepec, así como ataques a vehículos del transporte público y a un Banco del Bienestar. La ola de violencia evidenció el contexto de riesgo que rodeaba al país durante ese día.
José Luis Urióstegui y la falta de prudencia
El evento reunió a autoridades, empresarios y ciudadanía en el centro de Cuernavaca para elaborar una tortilla de maíz azul de 85.80 metros. Mientras tanto, fuerzas de seguridad desplegaban operativos en otros municipios ante incendios y bloqueos.
La realización del acto público generó cuestionamientos sobre la pertinencia de concentrar a cientos de personas en la capital estatal en un momento de alta tensión. Además, en el centro histórico se registró una fuerte movilización policial tras la detección de un objeto que podría haber sido explosivo, aunque no se confirmó su naturaleza.
Proyección turística frente a crisis de seguridad
El gobierno municipal sostuvo que el evento fortalece la identidad cultural y la proyección turística de Cuernavaca. Sin embargo, la coincidencia temporal con hechos violentos en la entidad abrió el debate sobre prioridades institucionales.
Aunque afortunadamente no se reportaron incidentes graves en la capital, el despliegue policial evidenció la vulnerabilidad del entorno. La decisión de continuar con la actividad en pleno contexto de violencia nacional colocó en el centro la discusión sobre sensibilidad política y gestión de riesgos.
La jornada dejó una marca gastronómica certificada ante notario, pero también un contraste entre celebración pública y un estado que enfrentaba ataques coordinados en distintos municipios.