La violencia en Morelos volvió a encender la indignación social tras el asesinato de Sandra Rosa Camacho, un caso que no solo expone la crisis de seguridad, sino también la respuesta institucional que ha generado controversia.
Las declaraciones de autoridades estatales intensificaron el malestar, al percibirse como un intento de minimizar la trayectoria comunitaria de la víctima. Además, colectivos y defensoras cuestionaron la postura oficial ante un contexto marcado por feminicidios.
Sandra Rosa Camacho y la polémica institucional
El caso de Sandra Rosa Camacho tomó un giro aún más polémico luego de que el subsecretario de Gobierno, Miguel Ángel Peláez Gerardo, negara que fuera activista o defensora de derechos humanos.
Asimismo, el funcionario aseguró que la población de Temoac se mantiene en calma, pese a los hechos violentos recientes. Esta declaración contrastó con el propio reconocimiento oficial del Gobierno estatal, que la describió como una líder social.
Del mismo modo, la Secretaría de las Mujeres destacó su compromiso con la comunidad, lo que evidenció inconsistencias dentro del discurso institucional. Esta contradicción generó cuestionamientos sobre la coordinación y sensibilidad del gobierno.
Colectivos denuncian violencia institucional y omisiones
Además, integrantes de la colectiva Mujeres Indígenas Líderes Comunitarias y otras organizaciones rechazaron las declaraciones del funcionario. Karina Vara, Fabiola Del Jurado y Delia Ramírez señalaron que minimizar el trabajo de la víctima representa violencia institucional.
También recordaron que Sandra Rosa provenía de una familia con trayectoria en el activismo social y político en Temoac. Su labor comunitaria se construyó a lo largo de años, no de manera reciente.
Asimismo, denunciaron que la víctima había advertido sobre riesgos en su comunidad, incluyendo extorsiones y violencia. A pesar de ello, no recibió la protección adecuada.
En consecuencia, el caso ha puesto en el centro del debate la actuación de las autoridades estatales, en un contexto donde la Fiscalía de Morelos, encabezada por Fernando Blumenkron Escobar, no ha presentado avances claros en la investigación.