La desaparición de jóvenes vuelve a sacudir el ámbito educativo en México, esta vez en Guerrero, donde la incertidumbre crece entre familias y comunidades escolares. El caso reciente expone una problemática que no es aislada y que mantiene en alerta a colectivos y autoridades.
Además, una pareja de estudiantes de preparatoria de la Universidad Autónoma de Guerrero desapareció en el municipio de Tecpan de Galeana, en la región Costa Grande. La situación ha generado preocupación por las condiciones de seguridad en torno a la comunidad estudiantil.
Casos de estudiantes de la UAGRO evidencian crisis persistente
Se trata de María Guadalupe Angelito Catalán, de 16 años, y Jesús Luna Flores, de 15, ambos originarios de Arenal de Álvarez III. Estudiaban el primer grado en el turno vespertino de la preparatoria 23 Jacob Najera Hernández, con sede en San Jerónimo, municipio de Benito Juárez.
Asimismo, fueron vistos por última vez la noche del 28 de abril, tras salir de clases alrededor de las 18:30 horas. Se presume que se dirigieron juntos hacia Tecpan de Galeana. Ante su ausencia, sus familias iniciaron la búsqueda al no regresar a sus domicilios.
La Fiscalía General del Estado de Guerrero activó la Alerta Amber para su localización. También se mantiene la preocupación por Raquel Martínez Lázaro, estudiante de 22 años de Derecho, desaparecida en enero en Chilpancingo.
Denuncias señalan omisiones y falta de respuesta institucional
Por otro lado, el colectivo Lupita Rodríguez denunció que el rector Javier Saldaña Almazán no ha fijado postura ante estos casos. Aseguran que durante su gestión se han registrado al menos 48 desapariciones de estudiantes.
Asimismo, diversas voces han cuestionado el control que el rector mantiene sobre la universidad durante más de una década, señalado por prácticas de asignación discrecional de plazas y recursos.
En consecuencia, trabajadores, exfuncionarios y legisladores han solicitado investigaciones formales. También pidieron que la Fiscalía General de la República atraiga casos recientes de violencia, incluido el asesinato de la maestra Ivonne Hernández Nava.
El contexto se agrava con antecedentes de ataques contra personal universitario y conflictos laborales. Datos de colectivos indican que las desapariciones vinculadas a la institución han aumentado en los últimos años, sin respuestas contundentes.