La tensión en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos comienza a ceder tras semanas de protestas que marcaron a la comunidad universitaria. El movimiento estudiantil logró colocar en el centro del debate temas sensibles como la seguridad, la justicia y las condiciones académicas.
Además, después de casi dos meses de paro, autoridades universitarias y estudiantes firmaron un convenio que abre la puerta a un retorno gradual a las actividades. El acuerdo reconoce a la Resistencia Estudiantil UAEM como interlocutor legítimo y establece mecanismos para dar seguimiento al pliego petitorio presentado en abril de 2026.
Acuerdos en UAEM marcan ruta hacia regreso a clases
El documento contempla la instalación de una Comisión Mixta de Diagnóstico que recorrerá el Campus Chamilpa y la Zona Belenes. Este ejercicio permitirá evaluar condiciones de seguridad y bienestar, con la entrega de un informe público.
Asimismo, se fijaron fechas clave. El 28 de abril se presentará un cronograma con acciones y responsables, seguido de mesas de trabajo el 29 de abril para definir la recuperación del semestre. El 30 de abril iniciarán clases virtuales en unidades en paro como paso previo al regreso presencial.
La rectora Viridiana Aydeé León Hernández confirmó que el retorno a clases presenciales se proyecta para el 4 de mayo. También se estableció el ingreso gradual de personal y la operación del Centro Médico Universitario con registro controlado.
Vigilancia social y origen del conflicto universitario
Por otro lado, madres y padres de familia anunciaron que vigilarán el cumplimiento de los acuerdos. Señalaron que la firma representa un avance, pero no garantiza soluciones inmediatas a las demandas de seguridad y prevención de violencia.
El paro surgió tras los feminicidios de Kimberly Ramos y Karol Toledo, hechos que detonaron movilizaciones y exigencias de justicia. Durante 57 días, estudiantes realizaron protestas y mesas de diálogo que derivaron en compromisos institucionales.
En consecuencia, la liberación de la Facultad de Nutrición marcó un avance, aunque el Campus Chamilpa permanece parcialmente tomado. Datos recientes indican que más de 40 mil estudiantes dependen de la reactivación total de actividades en la universidad.