La violencia que golpea distintas regiones de Veracruz volvió a generar alarma este fin de semana luego de que sujetos armados privaran de la libertad al exalcalde de Tlaquilpa, Nabor Sánchez Salas, mientras circulaba sobre una carretera de la zona serrana del estado.
Los hechos ocurrieron la noche del sábado 9 de mayo sobre la carretera federal Córdoba Zongolica, a la altura del municipio de San Andrés Tenejapan, lo que provocó movilización de corporaciones municipales y estatales en busca del exfuncionario.
Además, habitantes de la región señalaron que el caso incrementó la preocupación por el clima de inseguridad que desde hace tiempo afecta a municipios de la Sierra de Zongolica.
Nabor Sánchez Salas desapareció tras interceptarlo
De acuerdo con los primeros reportes, Nabor Sánchez Salas viajaba en una camioneta particular cuando varios hombres armados le cerraron el paso utilizando otros vehículos.
Asimismo, los agresores lo obligaron a descender bajo amenazas para después subirlo a otra unidad y llevárselo junto con su camioneta hacia un rumbo desconocido.
Tras el reporte, elementos de seguridad desplegaron operativos de búsqueda en distintos puntos de la región. Sin embargo, hasta el momento ninguna autoridad ha confirmado la localización del exalcalde ni avances oficiales sobre el caso.
El hecho provocó inquietud entre habitantes de la zona centro serrana, quienes denunciaron que la inseguridad continúa creciendo sin que existan respuestas claras de las autoridades estatales.
Autoridades mantienen silencio tras privación de libertad
Nabor Sánchez Salas gobernó Tlaquilpa entre 2001 y 2004 bajo las siglas del extinto Partido de la Revolución Democrática. Después de concluir su administración dejó la actividad política y se dedicó principalmente al sector comercial y ferretero en la región.
Por otro lado, hasta ahora ni el Gobierno de Veracruz, la Fiscalía General del Estado ni autoridades municipales han emitido posicionamientos oficiales sobre la privación de la libertad del exalcalde.
Tampoco han informado públicamente qué tipo de operativos realizan ni si existen líneas de investigación relacionadas con el caso.
En consecuencia, el silencio institucional aumentó la incertidumbre entre habitantes de la región serrana, donde distintos sectores reclaman mayor seguridad y respuestas concretas frente a los hechos violentos que continúan ocurriendo en la zona.