El futbol mexicano volvió a mezclarse con los círculos políticos y empresariales más cercanos al obradorismo. La compra del Atlas por parte de José Miguel Bejos no solo representa un movimiento deportivo dentro de la Liga MX. También exhibe cómo empresarios ligados al poder político continúan expandiendo influencia en sectores estratégicos mientras acumulan contratos multimillonarios y relaciones privilegiadas.
La operación se concretó este jueves durante la asamblea de dueños celebrada en Toluca. Detrás del movimiento apareció el nombre de José Miguel Bejos, director de Mota Engil México y empresario señalado durante años por su cercanía con Andy y Gonzalo López Beltrán.
Compra del Atlas reaviva vínculos con López Beltrán
Bejos construyó parte importante de su crecimiento empresarial durante gobiernos anteriores. Sin embargo, distintas versiones dentro del sector constructor sostienen que su verdadero salto económico llegó gracias a la relación política con los hijos de López Obrador y el acceso privilegiado a obras emblemáticas impulsadas por la llamada Cuarta Transformación.
Mota Engil participó en proyectos clave del sexenio pasado y recibió contratos valuados en alrededor de mil millones de dólares, según investigaciones de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad. Además, la empresa fortaleció alianzas con otros grupos empresariales cercanos al poder económico nacional.
La llegada de Bejos al Atlas también reactivó versiones sobre la intervención de operadores ligados a Carlos Slim. Diversos reportes sostienen que un enviado del magnate habría facilitado el traspaso aprovechando la crisis financiera y judicial que atraviesa Grupo Orlegui, actual propietario de Santos Laguna.
Hijos de López Obrador aparecen nuevamente en operación
Dentro de la Liga MX también surgieron señalamientos sobre el papel de Mikel Arriola en la negociación. El dirigente mantiene vínculos políticos y empresariales construidos desde su paso por el IMSS durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
La operación alrededor del Atlas alimentó nuevamente las críticas sobre la cercanía entre empresarios favorecidos por contratos públicos y personajes ligados al círculo político de Morena. Mientras el discurso oficial insiste en combatir privilegios y corrupción, nombres relacionados con los hijos de López Obrador continúan apareciendo alrededor de negocios multimillonarios, concesiones estratégicas y movimientos de alto perfil dentro del futbol mexicano.