Documentos de Pemex revisados en una investigación revelan que Constructora Subacuática Diavaz ejecutaba trabajos millonarios en la Terminal Marítima Dos Bocas cuando ocurrió el derrame de crudo que afectó más de 50 kilómetros del Golfo de México durante febrero de 2026.
La investigación señala que las fechas del desastre ambiental coinciden con la etapa final de un contrato otorgado por Pemex Exploración y Producción a un consorcio encabezado por Diavaz. El proyecto contemplaba la instalación de un sistema de bombeo neumático para campos petroleros ubicados en la Sonda de Campeche.
Contrato multimillonario en Dos Bocas acumuló prórrogas
Pemex firmó el contrato en septiembre de 2022 para desarrollar servicios de ingeniería, construcción, pruebas y puesta en operación del sistema. Aunque originalmente debía concluir en abril de 2024, la petrolera autorizó cuatro modificaciones y tres extensiones de plazo.
Además, la última fecha comprometida por la empresa quedó fijada para el 5 de marzo de 2026. Esa presión por cumplir coincidió con las primeras detecciones del derrame entre el 4 y 6 de febrero, según sobrevuelos e imágenes satelitales.
El caso generó cuestionamientos porque Pemex atribuyó inicialmente el incidente a supuestas emanaciones naturales y chapopoteras. Sin embargo, semanas después cerró válvulas de un ducto que transportaba crudo desde Dos Bocas hacia instalaciones cercanas a Cantarell.
Historial de sanciones y controversias ambientales
A finales de marzo, reportes periodísticos ubicaron al buque Árbol Grande, perteneciente a Diavaz, sobre un ducto activo dentro de la zona afectada. Posteriormente, Greenpeace difundió imágenes satelitales donde la embarcación aparecía en medio de la mancha de petróleo.
Asimismo, Pemex reconoció fugas en su infraestructura hasta abril y anunció el despido de funcionarios relacionados con el caso. No obstante, permanece sin aclararse si Diavaz cumplió con la entrega de la obra o si enfrentará consecuencias por los hechos investigados.
La empresa acumula antecedentes polémicos. La Auditoría Superior de la Federación documentó irregularidades en contratos petroleros durante 2011, incluyendo pagos indebidos cercanos a 700 millones de pesos. Además, la ASEA le impuso multas superiores a 12 millones de pesos por contaminación, derrames y fallas operativas registradas en Tabasco y Veracruz.