La esperanza de encontrar con vida a Michelle Itzayana Fuentes Calderón terminó de la peor manera. Después de más de una semana de búsqueda, las autoridades localizaron sin vida a la adolescente de 15 años, un caso que vuelve a colocar en el centro del debate la seguridad de las jóvenes y la incapacidad institucional para frenar una crisis que sigue golpeando al estado.
La estudiante de bachillerato salió de su casa en Yautepec el 24 de mayo para comprar una cartulina y nunca regresó. Desde ese momento, familiares, amigos, compañeros y ciudadanos participaron en una intensa búsqueda que concluyó con el hallazgo de su cuerpo en Tepoztlán.
El caso de Michelle Itzayana Fuentes agrava la preocupación
La Fiscalía informó que encontró un cuerpo durante un operativo interinstitucional desplegado en Yautepec y municipios cercanos. Posteriormente, familiares confirmaron que correspondía a Michelle Itzayana Fuentes.
Kimberly Calderón, hermana de la víctima, expresó además su molestia por la manera en que se manejó la información. A través de redes sociales señaló que los medios conocieron el hallazgo antes que la propia familia.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones y hasta el momento no han revelado la causa oficial de la muerte. Mientras tanto, la indignación continúa creciendo entre sectores de la comunidad educativa y organizaciones sociales.
Una crisis que sigue golpeando a estudiantes
La tragedia no ocurrió de forma aislada. Este año ya sacudieron a la comunidad universitaria los casos de Kimberly Ramos y Karol Toledo, ambas estudiantes de 18 años reportadas como desaparecidas y posteriormente encontradas sin vida.
Además, el caso de Aylin Rodríguez permanece como uno de los episodios más dolorosos recientes para la comunidad estudiantil. La joven de Psicología perdió la vida en abril de 2025 y la Fiscalía vinculó a proceso a Uriel N por feminicidio.
La muerte de Michelle Itzayana Fuentes vuelve a exponer cuestionamientos sobre las estrategias de prevención, protección y reacción ante la desaparición de mujeres jóvenes. Colectivos feministas ya habían señalado anteriormente a la gobernadora Margarita González Saravia y a la rectora Viridiana León Hernández por la falta de acciones efectivas frente a la violencia de género, reclamos que hoy resurgen con más fuerza tras una nueva tragedia.