La Ciudad de México celebró la décima edición del Desfile de Día de Muertos con una asistencia de 1.6 millones de espectadores, quienes llenaron Paseo de la Reforma y las calles del Centro Histórico para disfrutar de carros alegóricos, catrinas gigantes, música y representaciones de las tradiciones mexicanas.
Durante la jornada del sábado 31 de octubre, más de cuatro mil participantes dieron vida a un espectáculo que combinó expresiones culturales de distintas regiones del país con homenajes a figuras destacadas del arte nacional.
Más de cuatro mil participantes en el Desfile de Día de Muertos
El recorrido comenzó a las 14:00 horas en la Glorieta de la Diana Cazadora y avanzó aproximadamente cinco kilómetros hasta el Zócalo capitalino.
A lo largo del trayecto, 47 contingentes desfilaron por Paseo de la Reforma, avenida Juárez, Eje Central y la calle 5 de Mayo, mientras miles de familias observaban desde las banquetas.
Además, el espectáculo incluyó 12 carros alegóricos y dos globos monumentales, acompañados por músicos, acróbatas y artistas con elaborados vestuarios.
Entre las representaciones destacaron alebrijes, seres mitológicos, danzantes prehispánicos y personajes inspirados en las culturas indígenas de México.
La edición también rindió homenaje a Juan Gabriel, Emilio «El Indio» Fernández, Nellie Campobello y Juan Rulfo. Asimismo, un ajolote monumental apareció como símbolo del recuerdo y la identidad mexicana.
De una película de James Bond a una tradición multitudinaria
Aunque actualmente representa uno de los acontecimientos culturales más concurridos de la capital, el desfile tiene un origen relativamente reciente.
En 2015, la película Spectre, de la saga de James Bond, mostró una multitud caracterizada para el Día de Muertos recorriendo las calles del Centro Histórico.
La escena despertó el interés de visitantes que preguntaban por una celebración que, hasta entonces, no existía con esas características.
Por ello, el gobierno encabezado por Miguel Ángel Mancera organizó el primer desfile en 2016 e incluso aprovechó algunas figuras monumentales utilizadas durante la filmación.
Diez años después, la celebración se ha convertido en un espectáculo masivo que atrae a turistas nacionales y extranjeros.
Celebración masiva frente a las tradiciones familiares
El crecimiento del Desfile de Día de Muertos también ha generado reflexiones sobre la transformación de esta festividad.
Roberto Montalvo, académico de la Universidad Iberoamericana, advirtió que el aumento del turismo puede modificar las prácticas tradicionales, especialmente cuando los visitantes ocupan espacios destinados originalmente a los rituales familiares.
Mientras tanto, la celebración continúa reuniendo elementos prehispánicos, expresiones religiosas y manifestaciones artísticas contemporáneas.
La décima edición mostró nuevamente esa combinación: millones de espectadores disfrutaron de un espectáculo monumental que, al mismo tiempo, invita a reflexionar sobre la importancia de conservar el sentido comunitario y familiar del Día de Muertos.