Los trabajos de remodelación en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México siguen generando cuestionamientos. Esta vez, el propio director general del organismo, Adrián Rubalcava, confirmó el costo de los candelabros instalados en la estación Hidalgo de la Línea 2, una inversión que ha reavivado el debate sobre las prioridades del sistema de transporte.
Durante una conferencia de prensa, Adrián Rubalcava informó que cada uno de los cuatro candelabros de estilo victoriano colocados en la estación Hidalgo tuvo un costo de 56 mil pesos, lo que representa un gasto total de 224 mil pesos únicamente en estas piezas decorativas.
Rubalcava defiende el gasto en candelabros del Metro
El funcionario explicó que los faroles pequeños instalados en los andenes costaron entre 3 mil y 4 mil pesos por unidad, dependiendo del modelo. Además, detalló que los muros verdes tienen un precio de 5 mil 600 pesos por metro cuadrado, aunque aseguró que esos montos se encuentran por debajo de su valor comercial.
Las declaraciones surgieron luego de que usuarios y diversos sectores cuestionaran los trabajos de remodelación realizados previo al Mundial 2026, especialmente porque el cambio más visible corresponde precisamente a la imagen de la estación Hidalgo, donde las autoridades optaron por una estética victoriana que contrasta con el resto de la red.
Rubalcava también respondió a los señalamientos sobre las empresas encargadas de la obra. Afirmó que tanto la Auditoría Superior de la Ciudad de México como la Auditoría Superior de la Federación revisarán el uso de los recursos destinados a la rehabilitación del Metro.
Usuarios cuestionan prioridades mientras persisten fallas
Las obras realizadas en la Línea 2 provocaron cierres parciales de estaciones y afectaciones para miles de pasajeros, quienes durante varios días denunciaron retrasos, acumulación de polvo, deficiente ventilación y problemas de iluminación mientras avanzaban los trabajos.
Las críticas no se centraron únicamente en el costo de los candelabros, sino también en la percepción de que la inversión privilegió elementos estéticos mientras continúan problemas estructurales que afectan diariamente el servicio, como retrasos de hasta 20 minutos en horas de mayor demanda.
Con casi seis décadas de operación, el Metro enfrenta desafíos relacionados con el mantenimiento de su infraestructura y de sus sistemas de operación. Por ello, diversos usuarios consideran que los recursos públicos deberían concentrarse primero en mejorar la seguridad, la confiabilidad y la eficiencia del servicio antes que en cambios de imagen.
Las autoridades capitalinas adelantaron que el siguiente proyecto de rehabilitación profunda será la Línea 3, una de las más utilizadas de la red y que conecta el norte con el sur de la Ciudad de México.