Rubén Rocha Moya dio marcha atrás apenas un día después de regresar a la gubernatura de Sinaloa. Este sábado solicitó nuevamente licencia temporal e indefinida, luego del rechazo que provocó su retorno dentro de Morena y del duro mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El gobernador había retomado funciones el viernes después de permanecer más de tres meses apartado del cargo por las acusaciones de la justicia estadounidense, que lo señala junto con otros nueve funcionarios y exfuncionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico.
En una carta dirigida al presidente de la Comisión Permanente del Congreso de Sinaloa, Rocha solicitó una “licencia temporal con carácter indefinido, por más de 30 días”. Después publicó el documento en redes sociales y escribió: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.
Rubén Rocha Moya retrocede tras el mensaje de Sheinbaum
La nueva licencia llegó después de que legisladores, gobernadores y dirigentes de Morena rechazaran públicamente su decisión de volver. La presidenta también marcó distancia y aseguró que se había enterado del regreso mediante una publicación en redes sociales.
“El poder sin principios se vuelve arrogancia”, escribió Sheinbaum este sábado. También sostuvo que ningún interés personal debe colocarse por encima de los intereses del país.
Rocha había regresado sin el respaldo público de la dirigencia de Morena y aparentemente sin consultar previamente con Palacio Nacional. La presión política terminó por hacer insostenible su retorno apenas unas horas después.
Las investigaciones mantienen abierto el caso en Sinaloa
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa al gobernador y otros funcionarios de presuntamente conspirar con integrantes del Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de narcóticos a cambio de sobornos. Rocha ha rechazado los señalamientos.
Su breve regreso coincidió además con dos acontecimientos que mantienen la atención sobre su administración. La FGR anunció esta semana la detención de Fausto Corrales por su presunta participación en el secuestro de Ismael El Mayo Zambada y el encubrimiento del asesinato de Héctor Melesio Cuén.
Zambada afirmó que el día de su secuestro acudió a una reunión para mediar en un conflicto político entre Cuén y Rocha. El gobernador siempre ha negado haber participado en ese encuentro.
También esta semana surgieron novedades sobre Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa y otro de los señalados por Estados Unidos. Mérida se entregó a las autoridades estadounidenses en mayo y ahora negocia con la justicia de ese país.
La segunda salida de Rocha frena, por ahora, la crisis que abrió su regreso. Sin embargo, las investigaciones y los movimientos de antiguos integrantes de su gobierno mantienen abiertas las dudas sobre el futuro político y judicial del mandatario sinaloense.