El avance del gusano barrenador mantiene en alerta sanitaria al sector ganadero del estado, luego de que autoridades estatales confirmaran 43 casos activos bajo vigilancia y atención en distintos puntos de la entidad. La situación encendió nuevamente las preocupaciones entre productores, quienes advierten sobre el impacto económico y sanitario que puede provocar esta plaga en el ganado.
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario informó que, hasta el corte del 11 de mayo de 2026, el estado acumula 126 casos detectados de gusano barrenador, de los cuales poco más de una tercera parte continúan activos bajo seguimiento técnico. Las autoridades señalaron que ya operan protocolos de control, inspección y prevención para evitar una mayor propagación.
Productores temen afectaciones económicas
Ganaderos de distintas regiones reconocieron que la presencia del gusano barrenador genera preocupación debido al riesgo que representa para la salud animal y para las actividades comerciales relacionadas con el sector pecuario. Algunos productores señalaron que las revisiones y tratamientos también incrementan costos operativos en un momento complicado para el campo.
Además, especialistas explicaron que esta plaga afecta principalmente a animales con heridas abiertas, donde las larvas depositadas provocan daños severos en tejidos y complicaciones que pueden derivar incluso en la muerte del ganado si no existe atención oportuna.
Las autoridades recomendaron a los productores revisar constantemente a sus animales, reportar cualquier sospecha y mantener controles sanitarios permanentes para disminuir riesgos. También pidieron evitar movilizaciones irregulares de ganado mientras continúan las acciones de vigilancia.
Refuerzan vigilancia sanitaria
La Sedagro aseguró que el monitoreo continuará durante las próximas semanas en coordinación con autoridades federales y personal especializado en sanidad animal. El plan incluye capacitación a productores, seguimiento epidemiológico y campañas informativas sobre el gusano barrenador.
Por otro lado, representantes del sector agropecuario insistieron en la necesidad de fortalecer apoyos para pequeños productores, quienes enfrentan mayores dificultades para cubrir tratamientos veterinarios y medidas preventivas.
Aunque las autoridades sostienen que la situación permanece bajo control, el aumento acumulado de casos mantiene la atención sobre el comportamiento del gusano barrenador en Morelos y sobre las posibles repercusiones para la producción ganadera estatal durante los próximos meses.