La regidora de Temixco, Andrea Morales, anunció su renuncia a Movimiento Ciudadano (MC) tras denunciar presuntos actos de acoso, chantaje, intimidación y violencia política en razón de género por parte de Wilbert García Orozco, comisionado municipal del partido.
La funcionaria explicó que tomó esta decisión después de enfrentar constantes presiones y confrontaciones desde el inicio de su gestión en el Cabildo. Mediante un posicionamiento público y un mensaje audiovisual, acusó a la dirigencia municipal de intentar obstaculizar su carrera política y apartarla de sus responsabilidades partidistas.
Andrea Morales acusa chantajes dentro de Movimiento Ciudadano
La regidora señaló directamente a García Orozco como responsable de una serie de conductas que, según su testimonio, deterioraron su relación con el partido naranja.
Afirmó que durante su permanencia en MC enfrentó faltas de respeto, presiones y confrontaciones que terminaron por hacer insostenible su militancia.
Uno de los señalamientos más delicados involucra un episodio personal que, de acuerdo con la funcionaria, las autoridades ya resolvieron por la vía jurídica y del cual quedó deslindada de cualquier responsabilidad legal.
Sin embargo, acusó que integrantes de la dirigencia municipal pretenden utilizar esa información para chantajearla, intimidarla y frenar sus aspiraciones políticas.
Morales sostuvo que estas prácticas contradicen los principios que la llevaron a incorporarse a Movimiento Ciudadano. Por ello, formalizó su separación del instituto político y rechazó continuar bajo las condiciones que denunció.
Continuará como regidora independiente en Temixco
Pese a su salida de Movimiento Ciudadano, la funcionaria aseguró que no abandonará sus responsabilidades públicas ni el trabajo que desarrolla con habitantes del municipio.
Explicó que mantendrá sus actividades en colonias, escuelas y oficinas del Ayuntamiento, ahora sin pertenecer a una estructura partidista.
También dejó claro que su decisión responde a la necesidad de proteger su dignidad y continuar su trayectoria política sin las presiones que atribuye a la dirigencia local.
La renuncia de Andrea Morales abre cuestionamientos sobre las condiciones que enfrentan las mujeres dentro de las organizaciones políticas, particularmente cuando denuncian posibles mecanismos de intimidación para limitar su participación.