La situación dentro del sistema penitenciario en Morelos alcanzó un punto crítico. En el Cefereso 16, internas advirtieron sobre un posible motín tras la muerte de una mujer privada de la libertad, en medio de denuncias por tortura, abusos y falta de atención médica.
El caso no es aislado. Las propias internas señalan que las condiciones dentro del penal han sido denunciadas previamente ante organismos como la Comisión Nacional de Derechos Humanos, sin que existan cambios reales.
Cefereso 16 registra nueva muerte y suma denuncias
De acuerdo con documentos dirigidos a autoridades federales, la interna Reyna fue localizada sin vida en su celda dentro del módulo 8 a inicios de abril. Personal médico acudió al lugar, pero tras maniobras de reanimación se confirmó que ya no contaba con signos vitales.
Este fallecimiento se suma a una cifra que las internas consideran alarmante. Desde la apertura del penal, se han registrado al menos 23 muertes dentro del Cefereso 16, lo que refuerza las acusaciones sobre las condiciones en las que operan.
Asimismo, las mujeres privadas de la libertad denunciaron que diariamente enfrentan tortura, tratos inhumanos y abandono médico. Señalan que estas prácticas son constantes y forman parte de la vida dentro del penal.
Internas se autolesionan y advierten motín
Por otro lado, la tensión ha escalado al punto de que varias internas comenzaron a autolesionarse como forma de presión. Se reportan heridas en brazos, piernas y abdomen, en un intento por ser escuchadas.
Además, las denunciantes advirtieron que, de no atenderse sus demandas, están dispuestas a iniciar un motín. La advertencia no es menor, surge en un contexto donde acusan abusos sistemáticos por parte de autoridades penitenciarias.
De igual manera, señalaron que la falta de atención médica y las condiciones dentro del penal han derivado en tragedias que pudieron evitarse. La muerte de Reyna es vista como una más dentro de un patrón que no ha sido atendido.
La situación en el Cefereso 16 se mantiene bajo tensión. Las internas sostienen que seguirán protestando hasta que se atiendan las denuncias de abusos, tortura y abandono que aseguran vivir todos los días.