La estrategia de seguridad en Morelos entró en una nueva fase con la puesta en marcha de arcos carreteros de videovigilancia y monitoreo en zonas consideradas prioritarias. La medida busca fortalecer el control del tránsito vehicular y apoyar la prevención del delito en rutas de alta circulación.
La primera etapa activó 13 arcos carreteros y ocho centros de Comando y Control, conocidos como C-2. Estos dispositivos operan de forma permanente y permiten observar en tiempo real el movimiento de vehículos en accesos estratégicos del estado. La red cubre 18 municipios y se enfoca en zonas de entrada, salida y conexión regional.
El sistema integra cámaras de alta tecnología, lectores de placas y antenas especializadas. La infraestructura permite identificar vehículos, registrar trayectorias y almacenar información útil para investigaciones posteriores. La autoridad estatal sostiene que este esquema refuerza la capacidad de reacción y la coordinación con instancias de procuración de justicia.
Arcos carreteros refuerzan monitoreo regional
Los arcos carreteros se distribuyen en municipios como Huitzilac, Cuautla, Tepoztlán, Temixco, Emiliano Zapata, Ayala, Tlaltizapán, Zacatepec, Xoxocotla y Puente de Ixtla, entre otros. Estas ubicaciones concentran un flujo constante de transporte particular y de carga, lo que las convierte en puntos sensibles para actividades ilícitas.
Cada arco cuenta con cámaras fijas, dispositivos de giro y zoom, lectores automáticos de placas y tecnología RFID. Además, los centros C-2 operan con videowalls, estaciones de monitoreo y botones de pánico que enlazan directamente con corporaciones de seguridad.
Expansión prevista antes de cerrar el año
La autoridad confirmó que, antes de concluir diciembre, se instalarán seis arcos adicionales y cuatro nuevos centros de control en otros municipios. Con ello, la red estatal ampliará su cobertura territorial y su capacidad de almacenamiento de imágenes.
El despliegue contempla no solo la vigilancia inmediata, sino también el resguardo de evidencia digital. Ese respaldo técnico permitirá dar seguimiento a delitos y apoyar investigaciones abiertas, un dato relevante en un estado donde la movilidad carretera resulta clave para la seguridad regional.