La crisis del agua en Cuernavaca no solo se mide en números, también se vive en colonias donde el servicio falla de forma constante. En Morelos, el malestar ciudadano crece ante un sistema que no logra responder a las necesidades básicas.
El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) atraviesa un momento crítico. Arnoldo Heredia Romero reconoció un déficit histórico que limita la operación, pero la realidad en las calles expone problemas más profundos en la gestión.
Déficit financiero de SAPAC frente a un servicio cuestionado
Además, el organismo descartó un aumento inmediato en tarifas para el sector habitacional. Este segmento concentra cerca de 80 mil usuarios, lo que representa casi el 90 por ciento del padrón total.
Sin embargo, el argumento financiero contrasta con la experiencia diaria de los usuarios. Mientras el costo promedio pagado es de 5.60 pesos por metro cúbico y el costo real ronda los 18 pesos, muchas zonas enfrentan cortes prolongados o suministro irregular.
En consecuencia, el debate sobre un posible ajuste tarifario genera rechazo social. El servicio no alcanza estándares mínimos en diversas colonias, donde existen fugas sin atender y periodos de desabasto que se prolongan por meses.
Problemas estructurales, corrupción y abandono operativo
Asimismo, el director atribuyó la situación a falta de infraestructura y decisiones del pasado. No obstante, también persisten señalamientos ciudadanos sobre tomas clandestinas toleradas y prácticas irregulares dentro del sistema.
Por otro lado, la dependencia del sector industrial resulta evidente. Apenas unas 80 tomas permiten alcanzar el equilibrio financiero, lo que deja al sistema vulnerable y con un modelo poco sostenible.
Del mismo modo, habitantes reportan colonias completas sin acceso constante al agua potable. Esta situación cuestiona cualquier intento de justificar un aumento sin antes resolver la cobertura y calidad del servicio.
Finalmente, el sistema mantiene tarifas bajas en el sector doméstico, pero también registra pérdidas significativas por fugas y falta de control, lo que profundiza el deterioro financiero y operativo del organismo.