María Felicia Jiménez aseguró que no perdonó personalmente a Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), y afirmó que el acuerdo alcanzado durante el proceso judicial respondió únicamente al bienestar de su hijo y no a una reconciliación con su esposo.
Durante una entrevista con Azucena Uresti para Radio Fórmula, explicó que aceptó que el exfuncionario recuperara su libertad porque buscaba preservar la relación entre padre e hijo. Sin embargo, dejó claro que esa decisión no debe interpretarse como un acto de perdón.
“Espero que su perdón sea tan genuino como la reconciliación, porque no fue un perdón lo que él dice, fue como una reconciliación familiar por mi niño”, expresó.
María Felicia Jiménez pide respeto para su hijo
La víctima relató que durante la audiencia le preguntaron si tenía inconveniente en que Rodríguez Padilla enfrentara el proceso en libertad. Respondió que no, pensando únicamente en su hijo, quien desconoce lo ocurrido y continúa preguntando diariamente por su padre.
Jiménez también solicitó públicamente que el Poder Judicial permita un encuentro entre el menor y su padre, al considerar que el niño tiene derecho a mantener ese vínculo. No obstante, reconoció que desconocía que la libertad del exfuncionario implicaría restricciones que le impiden acercarse o comunicarse con ella y con su hijo.
Además, pidió al equipo jurídico de Rodríguez Padilla dejar de ofrecer entrevistas, al considerar que las declaraciones públicas han provocado ataques en redes sociales y afectan tanto su imagen como la estabilidad emocional del menor.
La incertidumbre sobre el proceso continúa
Durante la conversación con Azucena Uresti, María Felicia Jiménez explicó que aún no conoce los términos completos del acuerdo de reparación del daño y manifestó preocupación por la manutención de su hijo, debido a la dependencia económica que mantiene respecto del exdirector de Pemex.
También señaló que hasta el momento no ha recibido apoyo formal de la Secretaría de las Mujeres, aunque ya estableció contacto con la subsecretaría para conocer los programas disponibles. Agregó que el proceso judicial y la exposición mediática modificaron por completo su rutina, al grado de evitar salir de casa por temor a que su hijo conozca el caso antes de que tenga la edad suficiente para comprender lo ocurrido.
Finalmente, insistió en que el acuerdo judicial no representa perdón ni olvido, sino una decisión tomada para proteger el interés superior del menor mientras el proceso legal continúa y la próxima audiencia quedó programada para el 3 de octubre.