La presidenta Claudia Sheinbaum salió en defensa de Andrés Manuel López Beltrán tras la cancelación de su visa estadounidense. Sin conocer públicamente las razones de Washington, atribuyó la medida a motivaciones políticas y la presentó como un posible acto de injerencia.
La postura presidencial llega después de que López Beltrán dirigiera una carta a Donald Trump. El hijo del expresidente acusó a Marco Rubio y Christopher Landau de ordenar la revocación y negó haber cometido algún acto delictivo.
Sheinbaum atribuye la decisión a motivos políticos
Sheinbaum sostuvo que no encuentra otra explicación distinta a la política y cuestionó que Estados Unidos utilice visas contra figuras mexicanas. También exigió presentar pruebas cuando existan señalamientos por posibles delitos.
La presidenta aseguró que la Fiscalía General de la República no le ha informado sobre investigaciones contra López Beltrán. Con ese argumento descartó promover indagatorias únicamente por la decisión migratoria estadounidense.
Su posición resulta especialmente relevante porque Andy dejó recientemente la dirigencia de Morena y busca una diputación federal por Tabasco en 2027. La defensa presidencial ocurre así mientras el hijo del fundador del partido prepara su siguiente movimiento electoral.
La defensa presidencial alcanza a otros morenistas
La mandataria colocó el caso dentro de una serie de decisiones estadounidenses que han afectado a políticos mexicanos. Entre ellas figura la revocación de visas de Marina del Pilar Ávila y su entonces esposo.
También existen reportes sobre medidas similares contra Alfonso Durazo y Américo Villarreal, aunque ambos rechazaron los señalamientos relacionados con presuntas investigaciones estadounidenses.
Además, el caso de Rubén Rocha Moya ha profundizado las diferencias entre ambos gobiernos. Autoridades estadounidenses solicitaron su detención y extradición, mientras México sostiene que no ha recibido elementos suficientes para proceder.
La crítica hacia la postura de Sheinbaum radica en que la presidenta adelantó una interpretación política antes de conocerse públicamente las razones estadounidenses. Aunque exige pruebas, ya calificó la medida como injerencista sin que Washington haya transparentado sus fundamentos.
Al mismo tiempo, atacó a Alejandro Moreno por acudir a Estados Unidos para denunciar a políticos mexicanos. El episodio deja una defensa presidencial especialmente firme alrededor de López Beltrán, quien tiene 40 años y pretende competir en las elecciones federales de 2027.